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Por el desfiladero de los Cañones.(I). Mis sensaciones sobre la ruta. Un relato homenaje al Jaén olvidado.

Levanté la vista y un abismo de piedra y agua me golpeó el corazón. Con el cuerpo sumergido en aquella poza helada y el sonido del desfiladero crujiendo mis miedos, llegué a creer que nunca más vería algo tan hermoso.

Pensé. La de cosas sin descubrir que tenemos al lado de casa y ni las conocemos a fondo. Un entorno en el que he crecido, una montaña que he explorado desde otros ángulos y posiciones…¡y no haber venido hasta aquí mucho antes!

Nadé tiritando. El frío es un traje que se ciñe a tí y te achica las convicciones. Apenas te deja pensar con claridad. El río, salvaje y fugitivo, te golpea el pecho llevándote hasta los recovecos del cañón, donde descansas el cuerpo y preparas la mente.

A contracorriente, sin saber la profundidad, los trucos o las trampas, me movía por instinto…era capaz de saber que estaba viviendo en una naturaleza que me era familiar, una adrenalina que había mantenido dormida.

Sopesé el valor de mi vida. Miré el pasillo de rocas por el que la luz del sol hacía horas que se había ido. Rugía el agua como un silbido macabro y aún así, iba decidida a valorar mi talento. Recuerdo que entonces él  nadó hasta mi posición, tiró de mi y me detuvo. Sus pupilas me taladraron cuando me dijo: No conozco lo que hay ahí…estamos solos. Anda, te prometo que volveremos.  Aquella voz que había escuchado durante años, que había sido como mi segunda conciencia, se transformó en eco al instante y se propagó por toda la oquedad como un trueno, haciendo más relevante el mensaje.

Volví hacia la zona  más orillada dejándome arrastrar por la corriente del río como un pez. El venía detrás mío, preocupado por saber si estaba contenta con los limites de su decisión.

Toqué tierra, él  tras de mí . Un sol agradable vistió mis poros de una templanza que me agradó. “No me importa” le confesé. “El miedo es el peor compañero de escena, estoy dispuesta a esperar. Pero volveré, quiero ir hasta la cascada”. “Claro que sí” – me dijo, “es solo que por un momento, me he acobardado pensando la de gente que ha perdido la vida aquí… a lo largo de décadas”.

Río abajo me sentía conectar de nuevo con el mundo y las gentes que se orillaban a disfrutar del día en las partes tranquilas, donde se situaban los merenderos. La basura y  los rastros  los iban delatando sin piedad, sin  ley ni conciencia que los detuviese.

Bajé por el sendero en el que el río ya quedaba de lado, y con él, el frío de mi cuerpo. Me adentré por entre los olivos observando como mis pasos iban cogiendo altura. Ahora todo lo que había andado a través del agua, lo hacía mucho más rápido por tierra.

Quedaban ahí abajo mis huellas bañadas por el curso eterno de la corriente y se alzaba majestuosa la montaña que antes había sido mi techo, iluminada por los últimos rayos de la tarde. Llegué hasta las pasarelas de hierro corroídas por el oxido y la dejadez. Había tramos en los que la baranda había sido derruida o se hallaba enclenque y tenía la sensación de caminar sobre un alambre, desafiando al aire. A la izquierda, quedaba el rastro de un canal  ya olvidado, lleno también de desperdicios y ripios. Algo que en otro tiempo debió desempeñar alguna función logística dentro de aquel paisaje.

Seguí despacio, disfrutando de las vistas y de la posibilidad de no sentir vértigo. Cada paso era un camino hacia la concienciación de la desvaloralización y el olvido de los entornos. Me preguntaba como era posible aquella inutilidad por parte de las autoridades para promocionar lo que nos era único, esos rincones oriundos de  nuestra tierra dejados de la mano de Dios y que, en otro lugar y otras manos, representarían auténticos valores a tener en cuenta.

La ruta tocaba su fin con esa sensación de rabia. Llegamos hasta al coche y abrí el maletero. Saqué de la mochila una manzana y unas nueces…y las compartimos. Todavía sentía en mis piernas la corriente de agua latigueando y el sabor satisfactorio de las emociones del fluir del viaje.

Cogí el  móvil que había dejado con todo lo demás en el coche. Era una pena, no tenía fotos de aquel lugar tan inaccesible, de aquel paraiso oculto en el que me había adentrado. Creo que así son algunos momentos grandes: huellas de retina que calan, instantes que hay que vivir sin más equipaje que uno mismo.

Sabía que al llegar a casa abríría este cuaderno para rememorar lo vivido, aún en vacaciones con lo que cuesta…, necesitaba más que nunca dejar mi voz al hilo de los acontecimientos, lo visto y sentido….

Era mi correspondencia mínima a Los Cañones por una jornada como la que me habían regalado.

 

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¡Qué vida dan las vueltas!

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De vez en cuando gusta que te digan cositas ricas ¿y a quien no?, aunque solo de vez en cuando…que las vueltas innecesarias ya sabemos que marean.  Eso sí, ni las féminas somos siempre las pastelosas poéticas enamoradas hasta de la brisa, ni los hombres los prácticos cazurros simplones, incapaces de decir algo dulce. Pero tenía que forjarse el chiste, lo aplaudo. Me he reído un montón ¿para que os voy a engañar?. Aunque el bigotillo ese más que distinguir, sobra…
Lo mejó de lo mejó : que exista complicidad para pasar de uno a otro extremo con confianza, sin perder la sonrisa. (aunque se inviertan los papeles).

¡Y que viva la diferencia y el amor!.

 

 

Sobre las polémicas declaraciones de Samanta Villar

No soy  muy dada a meterme en temas de famosos, ni en la polémica que se crean en torno a ellos, pero estos días, al leer las declaraciones de la que fue protagonista de 21 días y las ampollas que ha levantado el tema, no he podido evitar sentirme bastante perpleja ante el chiringuito de opiniones y criticas que, como premio a su franqueza, ha recibido.

La palabra más apropiada quizás esté más cerca de la decepción que de la perplejidad y es que situaciones así me hacen creer que si  somos tan absolutistas con nuestro propio género, no podemos- en ningún sentido-  pretender caminar hacia la igualdad.

Como mujer curiosa que soy, desde que saliera el artículo no he parado de leer sobre el asunto, lo que en las redes sociales he visto se parecía a un gallinero. Observando me he dado cuenta hasta que punto somos nuestras peores enemigas y el daño que esa actitud tonta nos hace, llegando a incurrir en los mismos errores de siempre, mirando a la otra con soberbia, apuntando hacia la competición  y valorando con tasante ligereza el como otras deciden y viven algo tan personal como la propia maternidad.

Para poneros en contexto (por si no conocéis el tema), resulta que la chica ha sido madre de mellizos por ovodonación. Y, unos meses después, ha declarado que no está siendo todo lo que ella pensaba, que sus hijos le restan mucha calidad de vida y que no se siente más feliz. Y a partir de ahí, la marea. Oleadas de mujeres dispuestas con la lengua a sacarle el carnet de madre.

Me pregunto ¿acaso cada una no es libre de opinar como vive y transita el hecho de tener hijos? ¿o por ser famosa no puede decir en voz alta lo que piensa teniendo que sumarse a los convencionalismos de siempre?.

He escuchado de todo: Que está tratando de hacer publicidad para que se compre su libro, que no merece ser madre por ovodonación, incluso el  insulto fácil que provoca la envidia, sobre el hecho de que ella (por ser Samanta Villar)  va vivir una vida desahogada y va a poder permitirse que se los crien. Deduzco que adivinas deben ser las que ya saben que con su actitud rebelada e ingrata, terminará siendo una malamadre en el futuro.

Me parece que deberíamos abrir más la mente y dejar de juzgar en base a como hemos vivido nosotras esta realidad. No hay un patrón universal ¡y menos mal!. Yo creo que cada mujer sabe de su historia, de sus luchas y decisiones, … señoras, que tenemos el derecho a equivocarnos o acertar a la hora de elegir…porque ser madre es una tarea dificilisima…y mágica.

No nos quitemos la posibilidad de expresarnos con libertad aunque toneladas de siglos nos hayan obligado a decir “lo correcto”, no nos consumamos en esa hipocresía venenosa de querer tapar lo desagradable a toda costa para sentirnos más auténticas, cuando todas sabemos de que va el asunto.

El mundo mundial sabe que la crianza no es un camino de rosas. Se trata de una decisión para toda la vida y  hay momentos realmente críticos que ponen a prueba tu persona. Sin embargo, el como se extrapola eso a tu día a día y a lo que confiere a tí, como mujer, es algo que no se llega a valorar hasta que no se vive y que por supuesto no todas están dispuestas a contar y reconocer con la misma sinceridad. Creo que todavía siguen perviviendo tabúes y límites, que aún no somos lo bastante comprensivas con nuestro género y que nos falta esa pizca de empatía tan necesaria en los temas que han sido -por costumbre- competencia de la mujer.

Yo no salgo aquí a defender lo que dice Samanta pero creo que si ha creado tanta expectación y polémica es porque a lo mejor no es un tema banal y verdaderamente es un asunto que preocupa a las mujeres. Me parece enriquecedor escuchar diferentes voces sobre la experiencia, no solo la de esta chica sino también las de otras mujeres más o menos contentas con su decisión. No nos engañemos, solo desde una base que englobe diferencias, las mujeres podemos aprender y adquirir mayor amplitud de conocimiento para poder decidir con más certeza de cara al futuro.

Al final la decisión nos pertenece. La vida es un riesgo detrás de otro. Lejos estamos de ser perfectas. Lo que no me parece es que Samanta quiera menos a sus hijos que otra que se muestre enfadada con sus declaraciones. Lo que sí creo (solo creo) es que desde su posición como periodista trataba de romper una lanza en contra del idealismo impuesto que  nos ha tratado de convencer que el colofón de toda mujer es la maternidad.

Lo siento, yo también soy madre de mellizos y los quiero muchísimo. Son mi mayor tesoro pero se lo complicado que es criar a dos a la vez en esta sociedad que tantos requisitos pone a la mujer. No me parece una aberración que cualquiera en su sano juicio decida no ser madre o que aún siéndolo, se sienta abrumada y desbordada por lo que se lleva esta entrega continua.

No nos regalan un título ni  podemos hacer un curso. Tampoco imaginar a priori y con exactitud todo lo que la maternidad nos cambiará la vida. Entonces ¿ porque no trabajar para ser menos recelosas? ¿porque no caminar hacia el entendimiento y la escucha valorando la diferencia de pareceres?

 

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Cuando los miro creo que el mundo -a veces- se detiene…

Y es esta ardua tarea sin descanso como un volcar el amor en dos piezas  de plastilina, dos micromundos que dependen de mí. Unas veces tendré las manos talentosas, otras mojadas, otras simplemente sucias… Nadie me enseñó a moldear, pero es algo que aprenderé a base de interactuar y equivocarme.

 

 

 

 

Esos que tambien nos hacen…

A raíz de leer a mi amigo Oscar del maravilloso blog historias tras tu DNI  me he parado a pensar en la innumerable cantidad de defectos que tenemos las personas y que tantas veces no contamos a la gente. Hoy ando generosa y voy a relataros algunos de los míos.

El primero me acompaña desde que nací. El defecto en sí tampoco es que sea una cosa realmente importante, pero durante los años que ocupó mi infancia le dí más importancia de la que tenía y derivó en complejo, ya que en verano era muy visible y yo no paraba de ocultarlo…mi querido ombligo.

Amigos y amigas…hoy lo confieso: nací con el ombligo terriblemente feo ¡que cosas!….la tripa no se cerró y aunque me intervinieron quirúrgicamente yo era muy bebe y no paraba de berrear con lo cual no sirvió para  nada, aquello volvió a su ser…su estado digamos “difícil de mirar” no me ayudaba a aceptarlo como tal.

Durante años, los médicos le decían a mi madre que tenía que revisármelo porque podría acarrear problemas cuando me quedase embarazada y eso es lo que hacíamos, cada cierto tiempo: recordabamos al innombrable. Por suerte mi particular ombligo se cerró, pero como le vino en gana a él, que no era la forma en que me gustaba a mí precisamente.

Recuerdo los muchos veranos que las chicas se ponían bikini y yo bañador para ocultarlo o las veces cuando aún era pequeña que mi madre me escogia los bikinis y yo me subía la braga hasta donde no se veía aquello…mi ombligo. Hay fotos que dan constancia de los hechos con los que ahora me río, pero entonces eran harina de otro costal.

Yo soñaba con uno de esos ombliguitos de mis amigas en los que se metía el agua y el dedo y no se veía la tripa, esos ombliguitos cerrados perfectos…y yo me doblaba el mío a los ojos del espejo para intentar que fuera como el resto. Tenía suerte, era una chica con buen cuerpo, pero me faltaba aquello, aquello que no me permitía lucirlo al completo.

Le dije a mi madre que quería operarme y ella -muy sabia entonces- me dijo que me fuera a freir esparragos, que era un ombligo grande pero tampoco era para hacer de aquello el centro…aunque -valga la redundancia- estuviera en el centro.

Me pilló una adolescencia en la que se llevaban las camisetitas cortas, preciosas, adorables, deseadas… con las cuales yo podría haber lucido mi por entonces cintura de avispa…pero me lo tenía terminantemente prohibido: aquello diferente no podía verse a los ojos de los comunes ombligos de la sociedad.

Así seguí unos cuantos años más hasta que definitivamente tuve que aceptarlo. Era mío, no de la vecina…así que un día me atreví a ponerme bikini y descubrí absorta que no pasaba nada. Ni el mundo se hundía ni atraía tantas miradas como yo hubiera pensado.

Poco tiempo más tarde hice topless y ahí si que descubrí claramente que mi ombligo definitivamente no era el centro de los centros….jajajajaj. El caso es que tambien andaba acomplejada con mi pecho, que no era muy grande y con aquello, dejé otro defecto atrás.

Crecí, maduré. Me dí cuenta que el físico no lo era todo, llegaba a la vida queriendo hacer las cosas que me gustaban lo mejor posible, perfectas, queriendo tener el control de todo lo habido y por haber y eso, sabemos que ni es posible, ni produce felicidad.

Eran estas terquedades defectos que estaban más adentro que un simple ombligo. Y como no lograba que todo saliera a mi gusto…  me salia la vena chinchosa.

Cuando construí mi casa, mi marido y yo eramos los promotores, con lo cual teníamos que lidiar con peritos, arquitectos, constructores … una tarea de órdago pero que tuvo su recompensa en que al final la casa acabó a nuestro gusto. Sin embargo, pasé las de Caín porque las obras traen cantidad de quebraderos de cabeza, problemas y soluciones a los que has de darle salida día tras día. Ya un albañil muy caradura me dijo…eres una chinchosa. Sí, llevaba razón, pero es que quería -con su imaginación- hacerme una cosa que nunca se había visto…un castillo en vez de un  simple muro en la casa. No lo dejé, evidentemente.

Resumiendo, no puedo escapar de lo que soy porque una es como es. Seguiré teniendo este ombligo y a veces, siendo una chinchosa perfeccionista. He aprendido que hay variables que no podemos controlar y es bueno saberlo para no autoexigirse tanto. Reconozco que de mi chinchosura tambien han salido capitulos memorables de risas y eso me hace creer que los defectos están ahí para divertirnos, aceptarnos y hacer del mundo una diversidad siempre apetecible.

Tambien, por suerte, tengo muchas cosas buenas, pero esas las dejo para otro post que aquí venía a hablaros de esos que tambien nos hacen.

Números, numeritos y lo que hay detrás.

No hay nada más desolador que nos traten de números. Putos números.

  • ¿Te llamas fulanita menganita? 

 

  • Si, si, esa soy yo

 

  • Ahhh, bienvenida, fulanita!. ( Para mí eres la número %&$· : No me importa tu vida, ni tus problemas personales, ni nada…por eso pongo todo esto entre paréntesis porque lo pienso, pero no lo digo). Tienes que venir aquí primero a rellenar los papeles y luego ya te vas para tu puesto y te incorporas. No te puedo decir cuanto tiempo vas a estar, ni de qué es la baja si por enfermedad o maternidad…no lo sé (esto es mentira, solo que entre tantas sustituciones por ofrecerte no me apetece mirarte los tiempos…supondría molestarme y poner patas arriba mi escritorio ya ordenado de cara al finde)

 

  • ¿De verdad que no? Haga usted el favor de mirarlo, tengo una familia detras y me tengo que desplazar desde lejos, buscar alojamiento, con todo lo que eso conlleva. Me gustaría que fuera para un tiempo razonable, no para una baja fugaz.

 

  • A ver que te lo mire, un segundo (puffffffff, ya me está contando su vida, voy a hacerle el paripé… porque realmente no me apetece trabajar que es viernes ya, leñe) Entre estas dos posibilidades, una tiene la duración de dos semanas y la otra es una baja más larga. ( estoy hablando por hablar, algo habra que decirle a esta tipa, que se apañe la vida y que se entere in situ )

 

  • Pero ¿para que cole sería?

 

  • Eso ya te lo diremos aquí ( ¡¡¡no me hagas sacar los papeles!!!) tu no te preocupes (mujer controladora).

 

  • Ok, pues nos vemos el lunes.

 

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Cuanta intriga para nada.

Cuanta expectación para al final caer en la cuenta de que no hay ganas de trabajar, simplemente.

Si no quieres molestarte, al menos no mientas, no inventes. Los números tienen vida detrás, somos personas de carne y hueso.

Una se cansa ya del siempre numerito del  maestro interino:  la incertidumbre, la itinerancia y su adaptación, el estar hoy aquí y mañana allí, el arte de improvisarlo todo, el peso de echar de menos a los tuyos, el coste del alojamiento, la cara de cuadros ante las incorporaciones  interesadas de verano, semana santa o similares…

Todo para unos cuantos días de nada en los que pasarás sin pena ni gloria por unas cuantas vidas más.

¿Como va a andar la educación del país si a los primeros que se ningunea son a los maestros? ¿Como un maestro en esas condiciones puede funcionar bien en su puesto? ¿Que evolución pueden seguir unos niños a los que se le somete a continuos cambios docentes por incompetencia administrativa? ¿Porque las bajas no se cubren cuando se solicitan desde los centros, no un mes despues?…etc, etc…

Tantas preguntas como números. Pero cuando hay elecciones, bien que corre la bolsa a gusto…¡¡trabajo para todos!!!!…engañemoslos. ¡¡miau!!

Una va viendo cosas, y cada vez más cosas…y al final, poco se ha logrado en este sentido. Sigue el mismo tinglao con montones de maestros dando tumbos por ahí. Dejados de la mano e hilos de superiores políticos que hacen de la educación, su sayo…simplemente para llenarse la boca……ohhhhhh, educación, ohhhhhhh, decreto,ohhhhhh, ley….. naaaaaaa, desconocen el sentido de la misma, no saben de la realidad que se conjuga en las aulas, ni tampoco les importa. Todo es parafraseo de mitin.

Lo único que te queda ante tremendo esperpento, es hacer como buenamente sabes la tarea que te toca y disfrutarla, porque al fin y al cabo eso es la docencia: vocación y disfrute. Y de  todas esas itinerancias absurdas me resta la esencia que va dejando este corre-corre sobre mi… con el que poco a poco voy haciendo mi escuela, la de mis sueños, la que yo imagino un día estable y con la que poder materializar algo que definitivamente brille por su tiempo y solidez.

A los viajes siempre trato de verle el lado bueno, pero porque soy aventurera y me gusta. Este me lo tomaré como unas minivacaciones, en febrero ¡coño!….. descansaré, me hace falta, me dedicaré a leer (tengo a mi chica del tren abandonada), beberé alguna birra (para hacerle competencia a algún guiri), haré yoga. Veré el mar desde mi cama, guaaaaaaaaaauuuuuu! eso no tiene precio, (cierra los ojos, petarda, y quédate con este momento)…

Visto así tiene otra cara, y hay que verla, definitivamente es didáctica del corazón.

…………… ainssssssss, LOS NÚMEROS.

¡No me gustan nada!

Ahora ya se porque estudie letras…

 

Sí a la diferencia, No a la unanimidad.

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Ser madre de mellizos es un ejercicio de tolerancia total. De por sí sabemos que cada ser humano,  cada bebé es diferente pero cuando dos niños nacen juntos la sociedad en general tiende a querer unanimizarlos. No es solo una cuestión de vestimenta, la moda  ahora tan fashion  de vestir a los hijos iguales… es además la comparativa continua en cada cosa que hacen, es un querer aplicar los mismos métodos -craso error-, es equiparar sistematicamente lo que de por sí ya nace diferente.

Cuando tienes dos hijos a la vez y los crías al mismo tiempo es cuando realmente de das cuenta de que cada uno de nosotros tenemos una identidad particular, unos gestos que nos definen, un caracter que nos hace, unos ojos, risas o miedos tan particulares y nuestros que han de ser defendidos desde el primer minuto en que venimos al mundo.

Cada mañana, tarde o noche, cuando interactúo con ellos,  trato de grabarme a fuego este mensaje. No quiero que se me olvide, no quiero cometer un desliz tan fácil. Tener la parejita da pie a etiquetas continuas por parte del entorno: familiares, amigos……..a veces incluso nosotros mismos sin darnos cuenta: cuando vemos que uno come más que otro, que llora más, que rie, o que adopta patrones distintos.

Recuerdo que cuando nacieron,  J. salió llorando sin consuelo y no cesó  hasta que yo no llegué a la sala de postpartos y estuvo en mis brazos. Nada más entrar todos dijeron: Este es el más llorón. Preparate. No para. Recuerdo que les dije: ya me lo vais a bautizar? pronto empezamos!!!. Se rieron. Etiquetar es fácil, pero no conveniente.

Pues bien, resulta que J. no llora más que V., a decir verdad, apenas llora. Seguramente reaccionó asi por miedo cuando salió ayudado de una ventosa, instrumento que V. no necesitó.

Pero como dice la frase: las comparaciones son odiosas…Y que razón.  Todos somos diferentes y debemos ser aceptados bajo esa condición. Las comparativas solo sirven para frenar el desarrollo personal del individuo, restandole la capacidad única de hacer cada cosa.

Lo que ocurrió aquel día solo es un ejemplo pero constantemente escucho frases de este tipo. Nadie se plantea que dos hijos, nacidos de embarazos  y partos diferentes, sean totalmente desiguales…¿porque cuesta tanto asumir esto cuando se trata de mellizos o gemelos?. Por estar en el mismo vientre 9 meses no saldrán clones…ni en los casos de gemelos más identicos.

Mis hijos no se parecen en casi nada, ..lo único que los iguala es ese color de ojos azul grisaceo  ….y que nacieron un 6 de agosto, pero para de contar. Por lo demás son como el día y la noche, como el sol y la luna, como el blanco y el negro. Y asi quiero que sigan. Cada uno de nosotros somos únicos, diamantes por pulir con diferentes colores y brillos. Miedo me da tanta igualdad encubierta. Por eso, mientras pueda los vestiré diferentes y se que los mismos métodos no generarán los mismos resultaddos…eso de los crías de una vez no es del todo cierto…cada uno de nosotros requerimos un tiempo y unas formas distintas. Lo bueno de que resulten tan distintos y sean dos es que te das cuenta de que aspectos son genéticas y no puedes cambiar y que otros sí. Verlos evolucionar al mismo tiempo y de forma tan dispar ayuda a no sentirse culpable por cosas que con un solo hijo nos preocuparían.

Me gusta la diferencia de mi par de pitufos, y procuro que esta evaluación tasante esté lo menos presente posible, sin ser freno para que puedan ser ellos mismos siempre. una batalla que- desde ya se-  tendré que librar muchos años.

La realidad pasa por aceptarlos tal cual son, con sus cosas buenas y malas…porque ninguno es mejor que otro y lo que V. tiene de llorón ( o quejica)  tambien lo tiene de cómico, gracioso o pequeño terremoto. Sus caras y hazañas son de élite… y no resulta ser muy risueño, pero cuando enciende su sonrisa (enorme) lo ilumina todo. Le encanta la variedad, cambiar constantemente de plan, todo lo que cubra su nervio lo acoge con buen humor. Salir a pasear en coche o en carrito , balancearse en su hamaca de música, bailar conmigo, ver mundo, que lo cojan distintos brazos…Es un gamberrete que se las sabe todas. Cuando comienza a amanecer, aunque no tenga hambre, llora desde su cuna. Ya lo ha aprendido y no falla. Yo lo cojo y lo meto en mi cama, pegadito a mí, y entonces le sobran todos los chupetes del mundo entero. Es una sensación de paz inmensa…una compañía sin la cual ya no podría imaginar mis días. Cierto es que tiene ya mil nombres que lo definen, cosas de mamá y sus gracias. Y tambien es verdad que eso de ser el más pezqueñin en tamaño tiene sus pequeños privilegios.

J., en cambio es J. y es tranquilidad, y seriedad personificada y una madurez temprana que me alucina. Es tierno y sensible, mirarlo a la cara es ver paz porque tiene un gesto dulce y noble. Come con habilidad y duerme profundamente. Conquista al personal porque sus ojos chinitos y brillantes mirandote  atentos, son la locura. Toda novedad le causa recelo, es asustón y observador nato y como buen tranquilo adora el medio que conoce. Le encanta la musica, descubrimiento que me tiene enganchada porque ejerce un efecto tan poderoso que lo mantienen en el más absoluto silencio mientras dura .. Mamá le dice “chinito muchamarcha” por esto y por sus rabietas, raras pero temibles… Papá le llama “puchericos” porque sabe hacer mohines que ablandan hasta el corazón más duro ….seguro que luego utilizará este arma para manipularnos vilmente.

Y así son ellos. Un puñado de diferencias. Mis dos amores.

Ni siquiera en el guapo son comparables. Yo, sinceramente, no sabría cual elegir.

Pero pensandolo bien…¿Para qué elegir?

 

 

Y ahora para darle un toque de humor al post, que veo me ha quedado algo serio, os propongo un juego-concurso… a ver quien me acierta estas dos películas.

Venga, animaos que es muy fácil.

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ENGORDAR EN EL EMBARAZO

25+5. Perfil Sancha Panza rallada… jejeje.

Uno de los temas que más preocupan a las mujeres de por sí es el de la línea, eso no es nada nuevo… si hablamos de engordar durante una etapa tan importante como  es el embarazo, en donde se precisan esos kilos de más para la correcta salud del feto…. la controversia está servida. ¿Cuanto se supone es lo correcto? ¿Debe haber reglas sobre esto? ¿nos deben controlar a las mujeres estrictamente en este sentido? ¿se puede exigir que todas rocemos los mismos parámetros?…

Pero me ceñiré aún más, si acotamos a un caso de embarazo gemelar………apaga y vamonos, las opiniones pueden ser de lo más dispares e ilogicas.

Resulta que ayer en la cita de revisión mensual en la SS una enfermera me dio un “toque” porque segun ella decía que andaba “pasailla” de rosca y que tenía que suprimir dulces, heladitos, tapitas y demás. Me sorprendió bastante que considerara que 8 kg en 6 meses y medio de embarazo multiple fuera demasiado, así que le dije que cuanto era el tope (aquí casi me da la risa) y me dijo que de 9 a 12, igual que un embarazo normal. A lo que yo, me quedé un poco atonita y le respondí si era consciente que tenía a dos bebes en la panza…pero ella, erre que erre….”eso da igual, lo mismo que un embarazo normal”. Y seguimos con la conversacion…

– No puedes comer por 3, tienes que comer por tí.

– Pero yo como normal, como siempre, más bien poco, más que nada porque está en mi naturaleza y no puedo hincharme, mi estomaguillo no me lo permite.

– A veces no es solo la cantidad, sino las marranadas que te metes……. (os juro que aquí casi me dan ganas de darle un sopapo ¿y ella que sabe lo sano o no sano que yo como?)….ya sabes, el veranito, los heladitos, las terracitas…..( en esta ultima palabra puso un tono especialmente sospechoso, vamos que seguro tengo que ella era la primera adicta a eso de aposentar su culete en la terraza de turno y meterse cada tapa y cervezorro que lo flipas).

– Bueno……..no me privo, pero tampoco abuso.

– Es que a partir de ahora es cuando más se engorda, tienes que tener en cuenta eso, te puedes descontrolarte ( …y mientras lo decía yo me imaginaba a mi misma en plan ballenato surcando a duras penas los pasillos de mi casa…)

Y ya llegó la gine que andaba en el baño  mientras la enfermera me contaba cuatro lindeces para asustarme y/o desmoralizarme. O tal vez para que no me confiara, igual es su modus operandi pero me fui de allí con más sal en la mollera que un bacalao recien salado.

Posteriormente la gine se dispuso a hacerme la eco y los niños estaban super bien, hasta  me felicitó porque andaban sorprendentemente bastante parejos y grandotes, el femur y la cabeza les mide exactamente igual y de peso no se llevan más e 10 gr uno de otro. Además están por encima del peso apropiado para la edad gestacional en la que me encuentro. ¿y que hago yo si tengo a dos supermanes dentro? jajajaj, lo que sería una locura sería ponerme hacer dieta ahora, querer estar silfide o pretender que engorde lo mismo que si tuviera uno……¡No me salen las cuentas!.

Total que la enfermera siguió con su rollo contandole a la gine – que había estado ausente en el momento bascula- la burrada que había visto en mi peso ¡¡¡¡¡¡8 kg!!!!!  le he dicho que anda pasada…. Y la gine miró el papel y no dijo ni muuuu. Vamos ni una sola palabra. Digo yo que si realmente me hubiera visto pasada, hubiera hecho inciso en eso, pero no le dio la más minima importancia.

Nos despedimos hasta el proximo mes y yo me fui a mi casa con la mosca detrás de la oreja. Llegué y me documenté lo más que pude en el tema kilos en embarazo doble, utilizando Internet y algunos libros que tenía en casa. Yo ya creía haberlo leído antes y efectivamente no encontré ni un solo lugar que dijera lo que me había asegurado aquella mujer. Vamos que las cosas caen por su propio peso y lo mismo que no es igual criar a un bebe que a dos a la vez, tampoco es lo mismo llevarlos dentro….¿o es que vamos a hacer invisible a uno de mis niños?. Resulta que barajando cifras, algo que detesto, pude ver que en un embarazo normal lo saludable son de 9 a 12, mientras un embarazo doble lo ideal son de 12 a 17. Nada comparable.

Pero esto no son matematicas amigas, cada cuerpo responde de una forma y no me parece nada pero nada bien que se mire tantisimo este aspecto durante el embarazo. En  mi caso soy de complexión más bien delgada, jamás he estado gorda ni he hecho dietas y ahora me miro al espejo y no me veo otros kilos que los de mi panza, enorme eso si!!!. De espaldas ni parece que esté embarazada pero me parece muy normal que entre liquidos, volumen en sangre, placentas y bebes -más bien grandotes-  haya hecho 8 kg. Otro peso menor tambien sería posible en otra persona, e igual tambien otro superior en otra bien distinta.

Lo que me da la sensación de todo este tinglado es que pretendemos reducirlo todo a numeros, parametros, pesos ideales…cuando cada ser humano y -sobretodo- cada mujer es distinta de la otra. Tambien saco en claro que se nos exige demasiado al sexo debil, ahora además de tener un hijo o dos o los que sean, se nos reclama salir iguales despues de 9 meses de embarazo, darle teta el mayor tiempo posible, compaginar trabajo, hijos y marido en una perfecta, armoniosa e ideal mamá del siglo XXI. Una utopía que creo permitimos nosotras mismas entrando en esas competiciones tontas. Me da la risa porque – a veces no pocas- son las propias mujeres las que lanzan la zancadilla para desmoralizar, asustar o dejar por debajo a la otra en un alarde de envidia o “tu eres peor que yo”….y lo que están haciendo es echando piedras a nuestro propio tejado. Si te fijas, las etapas de embarazo y maternidad son especialmente proclives a estas prácticas. Desde la imposiblidad de no quedarte embarazada, para lo cual he comprobado no se tienen escrúpulos ningunos por parte de algunas personas …. hasta el examen posterior de tu figura despues del parto…hasta  la demostración de quien es la mejor mamá del cole, del grupo, de la guarde… por encima de las otras – cosa que he visto y he vivido de cerca-.

Que no nos cuenten cuentos chinos, amigas, no entremos en esa dinámica y hagamos caso de nuestra vocecilla interior,  nuestra propia naturaleza, que bien sabia es. No queramos entrar en números ni competiciones absurdas, la vida es sencilla si dejamos de encasillarnos en unos límites que no nos permiten ser.

Seguiré cuidandome, cosa que no he dejado de hacer nunca…pero con lógica y sin amargamientos…y si tengo que engordar 13 como si engordo 16. Lo principal ahora es que esos dos mocosetes anden correctamente, que hagan su peso…si yo me quedo con 3 kg o 5 de más ¿ pasa algo?.  Ya recuperaré la figura en el mejor gimnasio del mundo mundial: su crianza; que seguro tengo que será bastante efectivo.

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Nadie, absolutamente NADIE, puede hacernos sentir inferior sin nuestro permiso.

 

 

 

 

Eco de las 20: SONRISAS Y LÁGRIMAS.

Tengo un caracter melodramático que me lo piso, eso no es nada nuevo, igual que se ver comedia en las pequeñeces más estupidas que a los demás le pasan de largo. Mis contrastes no son fáciles pero ayer fue uno de esos días en los que me sobraron tantas lágrimas como sonrisas. A veces los días se preveen raros, tienen ese caracter burlesco que nos hacen pensar más que nunca que todo depende del cristal con que se mira….Y que del blanco al negro solo dista un paso muy corto. Un nubarron puede resultarnos una aguarrón aplastante o una fina lluvia que nos aclare las ideas.

Si algo me ha enseñado este camino de años de búsqueda ha sido aprender a sobreponerme, aceptar imprevistos, ser paciente dentro de mi impaciencia, no perder la esperanza y  hacer de mi hueco un lugar maravilloso desde el cual ver. Me han dado pataditas inesperadas desde médicos insensibles hasta amigos que creí “de confianza”.  Pero una aprende y encuentra la paz. Asi que nada nuevo bajo el sol. Debo estar curtida en golpes, lo que no quita que me duelan los nuevos como a todo quisqui, lo que no borra que deje de ser tan susceptible como me parió mi flamante madre. Eso seguirá siendo parte de mí.  No se ser de escudos, ni levantar muros  para salvaguardame de las caídas. Reconozco mi vulnerabilidad, pero tambien es ella la que me permite ver el mundo desde un prisma natural que me gusta.

Ayer debería haber sido un día bueno. Debería. Si no existiera la insensibilidad y frivolidad en algunas (por suerte pocas) personas. Tenía la ecografía de las 20 en la Seguridad Social y muchas, muchas ganas de asomarme a ver a mis dos mellizos. Cuando llegué todo parecía normal, me atendía una chica joven y despues vino un medico mucho más mayor a acompañarla. Me tumbe en la camilla y volví a sentir ese gel fresquito que me transporta a tantos momentos inolvidables desde que me quedé en estado. La cosa parecía normal hasta que la chica empezó a fijarse demasiado en la pantalla cuando observaba a uno de mis pequeños. Entonces se liberó un silencio que duro bastantes minutos, estaba como buscando y buscando algo que no conseguía ver y sin decir ni mu… al rato, llamó al médico y siguieron con ese terrible silencio. Yo pensé que tal vez la chica era nueva y desconocía algo que no tardarían en decirme, por eso no quise impacientarme a preguntar……pero seguian susurrandose, sin decirnos nada, seguían mirando el monitor tan atentos que pareciera haber algo que no cuadraba…entonces empecé a preocuparme, ninguno decía nada ¿qué ocurría?. Mi marido no pudo aguantar más y les preguntó si es que pasaba algo, puesto que esta semana era clave para detectar ciertas anomalías cardíacas y congénitas.

– Nada, ….estamos buscando una cosa que no encontramos- dijeron.

¿una cosa que no encontrais? ¿qué?…hablad por esa boquita, que las palabras no cuestan!!!….pero seguimos callados por educación o por que se yo…Y ellos con su sepulcral silencio y cuchicheos. Empecé a sentirme fatal, de esos sudores frios que te anuncian que no estas bien, los minutos pasaban y ellos sin decir nada solo mirando a ese bebé… el ecografo más que hacerme cosquillas me punzaba en la barriga, la preocupación, la espera….empecé a ver muy borroso, a marearme. Creí que me caería allí mismo aún tumbada en la camilla porque el vientre empezó a pesarme una tonelada y aparte la vista del monitor.

– Me encuentro fatal, creo que me voy a marear- les dije.

-Tumbate hacia el lado izquierdo- dijo el medico y me giró hacia ese lado- es que los embarazos gemelares son muy tontos para los síntomas.- se excusó.

¿Los embarazos gemelares?, no, perdona. Yo me encontraba genial hasta que he llegado aquí y no habeis parado de preocuparme con vuestra actitud. Y mi cuerpo en este estado no lo soporta igual, es fácil preocuparme si tardas mucho tiempo y no me explicas nada, dame información, tranquilizame ¿tanto cuesta decir  estamos buscando el corazón, o los riñones o que se yo…? ¿Tanto esfuerzo os lleva hacer vuestro trabajo?. No, preferís silencios absolutos e información a cuentagotas. Despues de los 10 min más largos de mis últimos meses, pasaron al siguiente niño el cual fue mucho más rápido, se ve que en el otro no calibraban algo de lo que aún no me he enterado.

Yo ya no podía mirar nada, ni disfrutar de esa imagen que llevaba semanas esperando… trataba de respirar y no marearme.  Creía que tras la exploración nos darían algún tipo de información,como siempre, y mi marido tambien, por eso no insistimos en preguntarles. Al acabar, el medico me dijo que me secara el gel y esperara los datos en la sala de espera. Y se fue con el resto: enfermera y medica joven. Pero no nos dio tiempo ni siquiera a eso, me habían puesto un kilo de gel para ver “eso” que no encontraban y mi chico fue a pedir más papel. Llegó la enfermera y con malos humos me dice:

Limpiate con la sabana, chiquilla, que para eso está!!!– . Creería que yo en ese momento podía pensar.  Me incorporé aún mareada ayudada por pelirrojo e inmediatamente  nos entregó la cartilla con los supuestos datos. Pero seguimos creyendo que tendríamos que esperar en la sala de espera para recibir algun tipo de  información del médico, como venía siendo lo habitual…. al menos decir que estaban bien los críos, o preguntar si me encontraba mejor…¡qué menos!.

No, no, ya hemos terminado. Podeis iros.- dijo la enfermera. El medico y la medica, estaban en una sala contigua y nisiquiera salieron.

Ni Dios guarde. Ni como estan, ni lo que han visto……….Na de na. Se nos quedo unos caretos de gilipollas de plomo. Vaya patrulla de sinverguenzas. No puedo aguantarme, lo siento, quería hacerlo pero es que estas cosas me enervan. No se puede trabajar así, con ese nivel de pasotismo…como paciente creo que tengo derecho a ser informada…no digo que me den un croquis al dedillo o que me laman el culo (como cuando vas con 100 euros a sus consultas privadas) pero algo de sensibilidad, mínimo. Nos pareció increíble el nivel de despreocupación y desproposito de aquellas personas.

Nos fuimos de allí y a mí en el trayecto de vuelta, se me revolvió el cuerpo. Me  preocupo mucho, lo se, pero llevo bastante  buscando a mis hijos y no quiero que  les pase nada. Es algo natural y humano. Creo que es  entendible por cualquier persona.. lo inentendible es que tengamos que tragar en Sanidad con personajes y episodios así.

Teniamos pensado aprovechar la mañana para reservar las cosas de los crios pero nos quedamos sin ganas ni fuerzas. Llegamos a casa bebí, tenía la boca como el esparto y dimos un paseo intentando pasar la confusión y aceptar lo sucedido. Despues nos sentamos a mirar lo que nos habían escrito  en la cartilla. Tuvimos que consultar por internet los datos para saber si todo estaba correcto, me parece increíble, pero como no salió de sus bocas tuvimos que hacer uso de la red para enterarnos. En fin, supongo que si hubiera habido algún problema nos lo hubieran dicho, pero ¡vaya falta de modales y profesionalidad!.

Despues de tranquilizarme subí a mi cuarto y estuve descansando un buen rato, estaba agotada…mientras acariciaba mi barriga y les decía a mis pequeños que pase lo que pase, los protegeré siempre.

¿Y donde están las sonrisas en un día tan gris?. Simple. En una tarde que mejoró cien por cien la mañana. Me olvidé de esos imcompetentes y me fui a comprarle las cosas a mis niños, mi chico me preparó un guiso que no fue el mejor de los suyos, pero sí lleno de cariño… el creata me hizo carcajearme un buen rato despues de comer,  pelirrojo me hizo estallar de  risa en el coche con sus bobadas agroman, mi pavo de tardeá no falto a la cita para seguir restandole negativos a la horripilante mañana….Y lo que son las cosas, me regalaron una eco 4d porque les caimos en gracia a la de la tienda y amañará el sorteo para que nos toque. Y volveré a ver a mis chiquitines como dios manda, mejor dicho como merecemos. Por la noche, mi familia, que se enteró de nuestro percance con la SS, nos trajó un regalito para animarnos. Y vale, ese fue de risas y lágrimas, pero de las de felicidad porque es que Mukali es una llorona integral.

La vida siempre tiene algo preparado para sorprendernos,

y no somos de piedra en ningun sentido….ni bueno, ni malo.

Pero a veces da miedo la frivolidad de algunos personajes de nuestro planeta.

E inmediatamente me pongo a pensar en estos dos que voy a traer al mundo. ¡qué mundo!

Suerte que sigo disfrutando de quienes me quieren…

Quizas por eso la sonrisa -incluso en los días así- nunca me falla.

 

 

 

 

 

 

 

EL DIA DE LA MUJER. MENUDA ESTAFA.

Pues eso, que yo me siento mujer hoy, mañana, ayer y siempre. No entiendo estas chorri celebraciones ¿hay un día para el hombre?….Y direis !Claro! es que nosotras somos el sexo debil… tenemos que seguir luchando por nuestros derechos. Estoy de acuerdo, pero no creo que un día en el calendario nos ayude demasiado a hacerlo. Las grandes batallas no se libraron en unas horas, desde luego. Que me lo digan a mí que ya he escuchado unas tropecientas veces en boca de pelirrojo unas cuantas batallitas históricas.

Centrandonos -que me voy- me parece absurdo las manifestaciones festivas con pancartas reivindicando nuestro papel en la vida y el resto del año cada una se mete en su madriguera y que le den a la vecina. ¿No es evidente? Nosotras lo valemos. ¿Necesitamos un día para demostrar nuestra valía, algo que cae por su propio peso?…

Bahh, no creo en estos días!! aunque desde la incongruencia que me provocan, los respeto: se lo pasan bien y es otra fiestecilla más que añadir al calendario. Como el día del niño, el de los enamorados, el de los gays…. esta bien, no hacen daño a nadie, más bien generan beneficios economicos pero que no nos vendan la moto de que son días necesarios para reivindicar no se que historias. No, eso se reivindica cada día, año a año y desde otras luchas menos lúdicas.

El caso es que para ser mi fiesta, vaya estafa!!. Empecé con  insomnio y me levanté con  ojeras de kilometro, no me tuve que maquillar porque mis ojos ya resaltaban por si solos, ni que me hubiera peleado la tarde anterior!!!…Ea, pues eso, puñetazo en cada uno….

A esto le fui añadiendo unos tropecientos pañuelos que acompañaron la última adquisición de mi preñez: una rinitis que puso mi nariz a la altura de mis abultados ojos. Un cuadrito bello de payasita!! ni Miliki me ganaba, oye!!.

La casa estaba hecha un cuadro (como yo) asi que para esquivar mis males, cogí el cepillo cual dama guerrera dispuesta a enfrentar la más cruel de las moñas caseras: la limpieza.

“Lo mismo aireando la casa, puedo respirar y me descongestiono”- pensé. Los coj……!!!! los pañuelos fluian en un baile de polvo, limpiadores y celulosa….achisssssssssssssssssss!!!! achissssssssssssssssssss!!! esa fue mi banda sonora de mañana de sabado.

Que bonito, que hermoso es ser mujer!!!

Llegó la hora de comer entre detergentes y lo ultimo que apetecía era meterse entre fogones. Asi que me coloqué el mandil de mujer trabajadora  y me hice unos espaguettis a la boloñesa para días D; lo cual se traduce en ingredientes rapiditos  de tienda.  Una comida de lo más delicatessen…Pero me sentaron bien, y mis pitufos se pusieron muy contentos saboreando su tomate.

Por la tarde me miré al espejo y oye….seguía siendo mujer!!!. Era mi día,  a pesar de que mi careto dijera que más bien era el día de las zombies.

Estuve hablando con unas amigas y todas hacían estupendos planes: sierra, parque, paseos, comidas en familia… mientras yo, mujer en su día mundial, más sola que la una. Y sin ganas de nada!!! que es lo peor….Menos mal que me acompañaban dos pitufos y de vez en cuando ,suspendida entre mis males, sonreía al sentirlos tan cerca.

A eso de las seis, la rinitis llegó a tales cotas que empezó a congestionar mi cabeza. Adquirí entonces una bonita jaqueca, que me recordó que gracias a que soy mujer y tengo una cantidad de estrógeno desorbitada, me hallo como me hallo.

Olé hormonas!!! como adornan a la mujer, esas engalanadas invisibles que nos hacen pasar de la risa a la pena en un suspirito. Ainsssss!!! que especiales somos. Cuando estamos embarazadas, nuestras amigas las hormonas se encargan de hacernos la vida más fácil o más difícil, según quieran ellas, que se mueven a su antojo y capricho. Me cercioré, en mi diálogo femenino loco, que yo por embarazo multiple lucía el doble de estas maravillosas compañeritas. Un cocktail de mujer total que ayer se inclinó por la balanza del menos, dejandome una tristeza horrorosa que siguió vistiendo mi día de fiesta.

Llegó la noche y pelirrojo (apenado tal vez por mi careto de mounstrua) me hizo una pizza…pero una vez cocinada, mi olfato y unas nauseas ya desconocidas decían que no querían de aquello. Probé a comer despacito para ver si lo engañaba pero no!! no había manera….caté tres trozos pequeñisimos y lo dejé.

Cuando creí que llegaría el momento de descansar en mi dia de la mujer, de cerrar los ojitos y mandar la celebración a los santos infiernos…. se me coló una vomitona inesperada.

Y allí estaba yo, feliz y contenta viendomelas con mi amigo Roca (que no Rocco)  en el día de la Mujer.

Qué bien me sientan estos días!!! Soy toda yo en estado puro.

Hoy ya no celebramos nada, pero oye!!! me miré al espejo y luzco mejor que ayer.

¿Por que será eso? ¿Nos la habrán dado con queso?.

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Feliz día payasitas!!

Va por vosotras!!!

LOS NIÑOS MIMADOS DE AMÉRICA.

Hoy viendo la tele he escuchado la noticia de Justin Bieber. Llevan días hablando de él y de sus últimas polémicas.  El niño guapo de América, ese que hasta hace poco tenía cara angelical y ahora solo look de chulo intoxicado, parece que no está siendo del agrado de muchos de los americanos que antes le aplaudían. Se han recogido unas 75 mil firmas que piden la deportación de Bieber a Canadá, en la página de la Casa Blanca. Ya no quieren que sea bandera americana, porque el niño viene portandose un poquito-bastante-regular.

Me sorprende la facilidad con que  las discograficas americanas ecumbran figuras infantiles llevandolas al estrellato fácil y dulzón y luego estos niños, porque no son otra cosa, se desparraman con comportamientos impúdicos, llegando a perder toda su adolescencia y madurez. Y lo mejor: los medios se lo reprochan!!. Un niño no está preparado psicologicamente para la vida que supone esa fama y ese poder de audiencias. Y los queman hasta exprimir de ellos la inocencia y convertirlos en desadaptados en vida. Es como si nunca llegaran a crecer del todo.

Ya lo hicieron con Britney Spears, en los 90, ¿quien no recuerda ese primer videoclip suyo en donde la inocencia aún pululaba por sus venas?…y en lo que degeneró. Ahora la precede la magnifica Miley Cirus, que de niña ha pasado a zorrón. Un día, de repente, sus representantes pensaron que tendría que cambiar de estetica, de look country americano a otro más trendy hot…. porque vende más!! así en un pis pas, de concierto a concierto, recuerdo que hasta fue noticia mundial porque algunos de los chiquillos que asistieron a verla quedaron boquiabiertos de tremendo espectáculo provocador.

¿Porque eligen a niños para robarles delante de nuestros ojos la inocencia y la virtud? Los queman como a cadaveres. Igual yo soy muy tremendista, pero me enerva ver cada día personajes adolescentes así, tiroteados por la fama y el no saber asimiliar los cambios. No debe ser fácil convertirse en  imagen que recorre mundo, cartel de belleza y juventud, que dura mientras dura….y que evidentemente se ve salpicada de escandalos y perversiones. Es que no es normal.

Ya pasó con Michael Jackson, con Macauly Culcin, Joselito y tantos otros niños y adolescentes que quedaron tocados para siempre. A veces pensamos que los famosos y ricos, están rodeados de felicidad porque pueden tener todo cuanto desean. Belleza, fama, dinero, popularidad, sexo…sin embargo, carecen de lo más importante: la libertad de ser, de crecer sin ser topado por una cámara o una mirada que busca transformar lo estatico de una imagen en morbo y dinero. No podría vivir así, esperando que alguien cazara un instante de mi privacidad para venderlo como merluza barata. Y mucho menos permitiría que a mi hijo se le utilizase así, ya pueden estar lloviendo montañas de dolares por mi chimenea que esta no deja que le quiten lo más chisposo de la edad: esa etapa de tontura en la que todos hemos hecho tonterías y hemos estado un poquito tontos. Para despues crecer y madurar…y descubrir que nos equivocabamos en tanto! que no sabíamos ni la mitad de la mitad. Pero esa es la vida y se aprende siendo y teniendo cada segundo, cada minuto,… la potestad de esa libertad.

No se cuando las discograficas dejarán de hacer estas aberraciones, convertir niños Disney en niños presos…. porque al final por una u otra cosa, siempre tocan la cárcel. Y lo peor no es la carcel física, sino la metafórica porque de esa ,creo, el dinero no puede sacarlos.

Seguirá pasando y lo peor, estos personajes catapultados al filo de la navaja, son imagen cada día de nuestros medios y ejemplo de  muchos otros niños de a pie que los siguen desde su casita, su tele o su pc.

Ojalá se dejara de explotar la imagen y posibilidades de  talentos precoces, que los dejaran crecer y cuando fueran adultos pudieran optar de otra forma a decisiones más acordes a su edad y a su madurez.

No, no firmaría por echar a Justin de los Estados Unidos. Aun recuerdo su imagen y la de Miley en miles de puestos, cuando paseaba en 2011 por Battery Park,  Nueva York. Recuerdo que mi sobrina vivía loquita por él y tenía todos sus discos. Y pensé comprarle un poster, pero no lo hice. Que mala tita!! puede ser!- pero es que nunca me gustó contribuir a esa fama barata y artificial.

Pasan los años y resulta que el mismo niño de voz dulce que yo veía en los posters, ahora tira huevos y molesta a los vecinos con la música a todo gas. ¿Y quien no ha hecho alguna trastada con esa edad? Porque yo he tirado huevos a amigas en cumpleaños y hemos  molestado con música….y hemos dado por culo al vecino, como cualquier adolescente rebelde que se precie.

El problema es que ese niño ha tenido que cambiar delante de todos, siendo objeto de multiples miradas, expectativas, o normas que le dictan por donde debe ir… y todo ello rodeado del aura que se le ha creado en su cabeza, esa idea de soy el mejor, me voy a comer el mundo, cago melones y meo colonia. La fama es un caramelo dificil de tragar y no me extraña que estos idolos acaben drogados y fracasados. Algunos se quedan en el camino y nunca se vuelve a saber de ellos. ¿os acordais de Melody, la de los gorilas? ¿Que fue de esa chica?.

Seguirán existiendo barbaridades personajisticas de este estilo, porque vivimos en un globo de puto dinero, no importa mucho mas!!… pero que no intenten dar lecciones de moralidad acusando a estos chicos de ausencia de valores, cuando son ellos, los medios, los primeros que no tienen escrúpulos.