Archivo de la categoría: Cosas de V

COSAS DE V. 1: Mamá.

IMG_5857

Hola gente!!! 

Mi nombre en pequeño es V. y todos dicen que soy el gamberrete de mi casa. Ea! ya me han colgado el San Benito…y como yo no puedo andar calladito ( ni quietecito) vengo aquí para defenderme. ¿Que pensaban?¿ No os parece una autentica osadía a mi carita de niño bueno e inocente? ¿si aún no he dicho la palabra “mamá”?….y hablando de la reina de Roma. De ella -y de su trato conmigo- es de quien os vengo a contar.

 

Mi mami anda todo el día comprometiendome, probandome, chinchandome. Ella le llama a eso “jugar” pero no sabe que yo me canso y que lo que es aún más cierto, solo entro en su juego para conseguir mis objetivos. Mi intención no es otra que ella ande todo el día con sus ojitos puestos en mí y no en mi hermanito, el tranquilo J. Quiero su atención constante porque ello me surte de besitos, arrumacos, comida….en definitiva andar como un rey todo el día en sus bracitos. Porque no os lo voy a negar, mi mami es tentación para mí y yo lucho constantemente por conseguir sus atenciones.

 

Al principio, cuando nací (y no tenía yo muy estudiado el terreno) lloraba al estilo lagrimas de cocodrilo. Me quejaba (y de primeras) ¡oye! me funcionaba a la perfección. Decían que lloraba como un gatillo-chotillo….no se que será eso, pero seguro me estaban insultando. Luego mi mami es lista y se aprendió pronto mi truco. Aquello me descolocó. J. me estaba acaparando terreno, escaldaba peldaños en las atenciones de mi objetivo: mamá y yo ahí llorisqueandola, que encima llorar gasta mucha energía. Ni engordaba ni ná….esfuerzos y más esfuerzos, todos baldíos…mientras mi hermano glotoneando y con ella al lado riendole la gracia. Aquello no podía seguir así.

 

Hasta que un día, amiguitos míos, descubrí el poder de una sonrisa. Yo veía que mi mami me hablaba y despues hacía una cosa con la boca y sus ojos se le cerraban un poquito y le salían arrugas… al principio no lo entendí…pero despues aprendí a imitarla. El día que lo conseguí mamá quedó enbobada. Creo que hizo unas 40 fotos en su telefono captando mi sonrisa, que tengo que anticiparos: me salió de cine. Tras aquello empecé a tenerla en el bote.

 

Decía que tenía sonrisa de león porque abría mucho la boca y  mis ojillos entonces parecían dos medias lunas….No se que serían todas aquellas comparativas, pero por su gesto, creo que me estaba elogiando….

Empecé a ir por el camino que yo pretendía y todo con una simple sonrisa: ¡qué maravilla!. 

Ahora que he descubierto su talón de aquiles, tambien reconozco que toda ella tiene sus limitaciones y ahí tengo que volver a echar mano de mi recurso llorón si quiero hacerme de nuevo con el poder.

Y es que mi mami sino no se entera. Os explico….

 

Por la noche, cuando ya he disfrutado yo de mi cuna, pongo en marcha el disco número 1, que es el de llorar levemente. Ese me funciona bien en el silencio de la madrugada cuando ellos duermen. En poco viene alguno, le sigo cantando, me pone el chupe, lo escupo y sigo…y tras unas cuantas veces – que no suelen ser muchas porque los canso rápido- al fin ella se rinde y dice: “bahhhhh, mételo aquí”. Y allí me voy yo, todo campante, a lo calentito de la cama de mis papis, con la nariz pegada al cuerpo de mi mama, para que pueda olerla y tenerla bien cerquita. Es el momento más mejor de mi nuevo día y duermo placidamente hasta que el sol aparece.

 

Por la mañana, mamá coge a J. y jugamos los tres en la cama. Reimos. Pero estas sonrisas me salen sin querer. Son de esas, inevitables. 

Como cuando nos bañamos juntos en la bañera… o cuando bailamos… o cuando me canta… o cuando me saca a pasear… o cuando me da para chupar de eso que ella come y le llama “pera”. 

 

Mi mami es única aunque a veces me saca de quicio y tengo que ponerle el disco número 2, que es el de llorar a tope para que me escuche y me mime. Esto ocurre casi todas las mañanas, tras desayunar y jugar juntos en la cama. Yo me quiero bajar al salón, a mi ventana de sol… con mi hamaquita que mece y suena…, no todo el mundo tiene estos privilegios, oye¡¡¡¡ y yo quiero echarme la primera siesta de mi día en estas calidades…. pues bien, ella se pone a arreglar la habitación- dice. ¿y eso para que? ¿hacer una cama para luego desacerla otra vez?. Mi mami es rara.  

 

Tampoco aguanto sus momentitos espejo, echandose no se cuantos potingues extraños, eligiendo su ropa, que a veces se le va una eternidad¡¡¡. Y me deja a mí allí supervisando no se que, en la cuna con mi osito mirando el techo. Pues me aburro. Y el tonticola de mi hermano, se duerme, pero yo me aburro y me aburro…y entonces escupo chupete y a cantar.

 

Quiero a mi mamá pero a veces me hace “jugarretas”. El otro día me llevó a un lugar muy feo. La gente de allí vestía de blanco y aunque me hablaron amables y con sonrisas, luego me pincharon tres cosas en mis piernecitas y lloré mucho.  Mamá me abrazó mucho y yo la sentía triste, pero aún no entiendo porque me llevó a ese sitio tan requetefeo. No quiero volver más nunca. 

 

A pesar del percance, sigo sonriendo y ahora todos dicen que duermo más….pero naaaaaaaaaaaa, en realidad lo hago con un ojo abierto, para seguir supervisandolo todo y sobre todos a ella: mi MAMA.

 

victor