Todas las entradas por Mukali

Acerca de Mukali

En este viaje tan largo me encontré no con una sino con !!DOS!! semillitas preciosas. Crecieron en la maleta de mi barriga durante 9 meses inolvidables, Y ahora por fin están aqui, conmigo, regalandome cada segundo la experiencia que supone ser madre.

Regalo estratosférico.

Poco a poco fueron llegando los invitados. Cada uno traía un regalo para la cumpleañera, que iban dejando encima de la mesa mientras la felicitaban. La tarta casera a los mil chocolates aguardaba en la nevera. En la cocina, unas velas con el número 23.  V. (que venía entrenado de las fiestas navideñas) se ofreció voluntario para abrir los paquetes.

¡Cualquiera le habría dicho que no a aquella ilusión ocupando una criatura!…. Además -todos coincidían- el chico a pesar de sus tres añitos tenía destreza para el asunto. Rasgaba el papel con furia y sin contemplaciones, como había de ser.

Conforme iba desenvolviendo sorpresas, cogía más y más energía y velocidad…, un encanto dominante que acaparaba las miradas de los presentes.

  • ¡Un libro!, tita. Vamos a ver el siguiente.- ¡ unas preciosas botas! ¡que bien, tita!…una bufanda, una mochila , un pijama……. había un poco de todo.

En esas estaba cuando sacó del papel aquel  bonito sujetador…….

  • Ummmmmm- frunció el ceño a lo Charles Homes- mira tita,- dijo….   ¡unas tetas preciosas para ponerte guapa!.

Fue ahí que se troncharon de la risa todos a una. Poco después, cuando el chiste ya había pasado (algunos hasta lloraron de la risa) alguien le susurró amablemente a V., que aquel artilugio tan estratosférico se llamaba “sujetador”. ¡Que más daría el palabor! cuando sabía lo que había debajo y se había fijado en lo realmente fascinante.

A la mañana siguiente, nada más despertar, V. recapitula lo vivido. Los recuerdos ya empiezan a florecer en forma de regalos, velas, tarta… Pero su madre, ¡su madre es una gran petarda! -amante de las buenas risas- y quiere ponerlo otra vez en aprieto.

  • V. ¿y te acuerdas lo que le regaló mamá a la tita?.

Ummmmmm… de nuevo ese ummmm sospechoso y cantarín…

De repente su vocecilla débil y su mirada esquiva hacen acto de presencia metiéndose sin más remedio en el charco…

¿ Un…….. flo-ta-dor?

……………………

……………….

Otra vez a reír.

4ce4d894e892492e9759a87b79023bbe--sherlock-holmes-youtube

 

 

 

 

Anuncios

Conviene saber

 

Conviene saber que madurar también implica reconocer aquellas cosas en las que no compensa detenerse.

Conviene saber que la soledad arrastra a muchas personas a entretenerse con las vidas ajenas.

Conviene saber que a la única persona a la que has de demostrarle que eres mejor es a la persona que eras ayer. Utiliza tu inteligencia y tu autoestima en esa dirección.

Conviene saber que una mariposa nunca necesita que se le ayude  a salir de la crisálida, ¡lo logra sola!.

Conviene saber que  grandes retos de una vida exigen tiempo y reflexión, no esquemas rápidos de solución.

Conviene saber distinguir que momentos son bellos y únicos en tu linea de tiempo, cada etapa tiene una esencia  , detente y valora.

Conviene saber que las personas no  suelen querer consejos a menos que los pidan.

Conviene saber que el mejor depósito de felicidad que puedes regalarle a alguien es amarla por como es.

Conviene saber que el tiempo es algo finito, no te dejes sueños por cumplir, ni palabras o perdones que decir a quienes más quieres. Cultiva la grandeza de ser transparente contigo mismo.

Conviene saber que hay cosas que en realidad no nos conviene saber,  ¿que sabemos del otro más que lo que creemos o queremos saber?.

Conviene saber que la realidad del vecino/a no es la mía y por consiguiente, cultivar la benevolencia o la ignorancia ante la crítica siempre han sido los mejores caminos hacia la sabiduría emocional.

Conviene saber que la vida es un camino, un boceto, un sendero… nada es eterno, ni el río siempre el mismo. Se consciente y ábrete a lo nuevo por descubrir.

 

 

Pintadas y brindis

 

pic

En el bar de las afueras, justo al lado del ventanal que daba a la carretera ,por donde yo había pasado cruzando aquella frase, dos hombres hablaban de algo importante. Con el Roibos aún caliente y el telefono movil sin bateria, no pude evitar prestar atención a lo que tan bajito -pero tan cerca de mí- decían:

– Tengo que esforzarme en encontrar a Laura. Está en casa, pero como si no . La debo traer de vuelta. Indagaré en lo que vivimos y nos fascinó… eso haré.

  • No te esfuerces, ¿has pensado que igual ya no existe esa mujer?. Debes ser consciente del cambio, de que no somos las mismas personas a través del tiempo.

– Pero ella es la misma, yo puedo verla, en el día a día, tal como  cuando nos conocimos. Sino igual,  basicamente.     Laura, ¡mi Laura!

  • No te equivoques, nadie es igual pasado el tiempo y nadie es de nadie. Si quieres conservarla, déjala ser como el viento, no la retengas en la brevedad de un nombre. Porque un nombre es inamovible, pero una vida, no.

-Y ¿Como es posible que despues de todo este tiempo a su lado la desconozca? ¿Que me asalten las dudas y no sepa como tratarla ?

  • Lo difícil no es ser un buen amante al principio cuando vuestros caminos de repente chocan y salta la chispa  inicial… basta escuchar las emociones y como un loco, dejarse llevar. Lo realmente complejo es ser amante a lo largo y ancho del tiempo, cuando la pasión inicial merma y los caracteres confluyen entremezclándose. Lo complicado es barajar con eficacia los cambios que ambos sufrís en el camino (y ante los cuales no quedareis indemnes), alterar lo que os  funciona (si, si, ¡alterarlo ) para que lo bueno no se vuelva viejo. Esto es no haceros a la comodidad ni a la rutina y sobretodo, daros el espacio suficiente para eligir.

-Tienes razón, pero todo ello me vuelve indeciso. Me hace dudar. De repente, es como si no supiera seducirla. Como si estuviéramos cerca pero lejos.

  • El amor requiere esfuerzo y trabajo, abrirse horizontes para saber en qué punto está la otra persona, indagarla en las malas, velar porque no mueran sus miradas o el placer; en definitiva SER (en mayúsculas) al lado del otro sin restarle su parcela de libertad. La gente está confundida, ahora nadie cree en las historias largas porque sin querer hemos crecido con la idea de un amor de cuento de hadas, idealista e inhumano, de esos que te regalan  flores y vértigo a todas horas. Y esos amores no existen. No pueden ser duraderos.

-¿Como sabes tanto del asunto?

  • Precisamente porque -por todas esas cosas que te he contado tan bien- perdí a Julia y he aprendido de aquellos errores. Que no te pase. Encuentra a tu chica, la que es hoy y ámala con prioridad, no busques estandartes pasados ni documentos ajenos. Es más, te invito a que olvides lo que acabo de decirte. No hay remedios universales, no los creas. Lo más que podemos hacer es reflexionar y arriesgarnos a probar hasta que funcione.

– Gracias A. Te invito a una copa por los buenos consejos. No todo el mundo dice las cosas tan claras como tú.

Brindemos.

Al volver, sentí frío y cogí la avenida  más corta que lleva a casa. La gente caminaba deprisa subida a sus zapatos y envuelta en sus abrigos. No podía dejar de pensar en lo que había escuchado de boca de aquellos hombres. Hay tanta gente perdida en una relación. Unos se encuentran y otros no lo consiguen.

Sin embargo, cuando sucede… ¡¡que maravilla!! se abre un nuevo universo entre ambos mucho mejor que el anterior.

 

 

 

 

 

La senda misteriosa

Salimos de casa de los abuelos cuando el reloj marcaba casi la media noche. Íbamos con la sonrisa y  complicidad adheridas entre las múltiples capas que hacían como que abrigaban, pero no. Un 5 de enero frío como él solo, amenazando lo típico para las fechas: nieve y tormenta de regalos.

Teníamos un plan de choque francamente bestial, un remedio adquirido de nuestra filosofía de padres en apuros capaz de disipar aquel descoloque de emociones y nerviosismo que suelen traer la llegada de los de oriente a los más pequeños.

Aquellos dos remolquillos que llevábamos atrás, enemigos del sueño, tan llenos de energía como de estrategias para luchar contra Morfeo a capa y espada, nos miraban con la misma inocencia con la que no se es capaz de atisbar la ultima llave de los que saben de puntos débiles. “Quiero jugar toooooooodaaaaaaaaaa la noche” – me había dicho segundos antes uno de ellos, bajando las escaleras hacia la calle y con la farola relampagueando sus ojos verdes, en los que si te fijabas, se apreciaba un avión de juguete.  Ummmmmmm- respondí irónica, interesante propuesta para un día festivo-

Luego miré a mi marido, haciéndole un gesto giratorio con los dedos y de seguido arrancó, camino de la senda milagrosa. Nos adentramos en la penumbra dejando atrás las luces de la ciudad que palidecían como luciérnagas extintas a lo lejos.

“¿A donde vamos?”- sonó temerosa la pregunta, en boca de aquel  niño que agarraba todavía con esmero el avión y que de manera inteligente, ya reconocía perfectamente el camino a casa.

  • Vamos a hacer un mandaillo y luego vamos a casa- respondió la voz de mi izquierda que iba al volante.

“Si, Si, un mandaillo y luego, de que terminemos, a casa”- repetía el otro niño intentando tranquilizar a su hermano de la normalidad del asunto.

Minutos después ya habíamos penetrado hacia un mar negro de olivares que solo se hacían visibles a golpe de faros. La carretera, atestada de curvas y sinuosidad, poseía un trazado perfecto: un viaje hacia el aburrimiento capaz de dormir a cualquier jilguero en un largo etcétera.

Nos miramos y nos reímos como dos amantes sabedores de lo fácil. El plan estaba ya en marcha. “vamos a tener que bautizarla como la senda misteriosa”- le susurré bajito.

Poco después encendí la linterna del móvil y enfoqué  la parte trasera del automóvil. Ahí estaban las caritas de la rendición que aplaudían al son de mi ganas de fiesta.

Apagué el aparato y regresé hacia el trazado de la carretera. A partir de ese momento se instauró un silencio extraño en el coche que meció de soterramiento la familiaridad con que siempre había observado aquella vía. Pensé que tal vez fuera el sueño o el cansancio de todo un día de energía tras ellos el que iba empujándome en alguna dirección especulativa lejos de la lógica y la realidad.

El trayecto gozaba de una ventaja añadida. Un poco más adelante había un desvío y una intersección que confluía con un sombrío puente atestado de pinos, en donde (si lo deseabas) podías regresar a la ciudad por una vía alternativa, girando bruscamente hacia la izquierda. Y esa era la idea, desde el principio: que el dulce motor acunara a los niños y nos dejara a nosotros un pequeño espacio de tiempo para comunicarnos y disfrutar.

¿Sabéis de lo macabro y ruin de algunos deseos? Íbamos a girar cambiando el rumbo al completo, cuando escuché aquel pitido, como salido de las entrañas de la noche. Lo miré con los ojos envenenados de alerta “¿has oído?”. Asintió sin mediar palabra y luego enmudeció. “Parece un silbato” anticipé extrañada mientras el coche se iba deteniendo y mi corazón aceleraba como un desalmado los pulsos. Teníamos que reducir, ¡¡¡¡¡Dios sabe que teníamos que reducir para coger adecuadamente la curva y no estrellarnos… y además, arrebatados por la celeridad de ese ruido gritando en  mitad de la nada!!!!.

“Creí que sería cosa mía”- le informé, mientras él se limitaba a negar con la cabeza.

Dejábamos atrás la inconsciencia de lo sucedido en aquel puente. Froté mis ojos tratando de serenarme. No estaba dispuesta a ver a ninguna muchacha muerta en ninguna de las curvas restantes como me habían contagiado tantas y tantas leyendas absurdas. Mi lógica se negaba de pleno a caer en las fauces sencillas del miedo aunque, sentía por momentos  y con claridad, como el pánico y el hedor de los hechos lúgubres incrementaba la atmósfera del coche, de manera densa y tranquila, así como un gas que no eres del todo consciente a valorar.

Lo miré, sus ojos eran dos circunferencias ignotas. Dos luces incapaces de vislumbrarme.

Segundos después solo recuerdo un ultimo flash inconexo, el volantazo… la sombra de un animal enorme en el asfalto.

 

**************************************************************************

 

  • ¡Mamá, mama!  Tienes que despertarte. Bruno ha traído una sorpresa al hospital: ¡Hemos descubierto que el avión hace sonidos!.

Abrí los ojos lentamente aterrizando con retintín en la sátira de la vida, como si de una curva más se tratase. Aquel ruido de silbato volvió a sonar.

 

Enero: Retomando esos 20.

 

1. Vivir a tope en mí.
2. No ser otras a corazón abierto.
3. Curar las heridas que perduran.
4. Buscar la magia.
5. Cosechar la curiosidad.
6. Encontrar secretos a ojos de los niños.
7. Cometer pequeñas travesuras. 
8. Gruñir menos, amar más.
9. Ganar fuerza y resistencia. Comba y barra (gym)
10. Disfrutar los tres añitos de V y J. ¡que sus energías no me tumben!
11. Viajar: sorprenderme con lugares y gentes.
12. Besar la vida cuando viene a favor.
13. Llorar si apetece.
14. Imaginar, escribir, dejar fluir pensamientos
15. Más rutas, de las que reactivan por dentro.
16. “Pendonear” con mis amigas/os.
17. Escuchar mi lado salvaje y rebelde.
18. Ser mujer, a mi modo, sin recetas externas.
19. Velar por mi salud y la de los míos. 
2. Aprender de la vida y la experiencia sin dar nada por sentado.

 

 

 

 

 

 

 

 

Obviando cosillas, confesando otras.

Giuseppe-Milo-1200x520

  • ¿Que tal se han portado los reyes contigo?
  • En general bien, aunque…¡no puedo enseñarle a mi madre lo que él me ha regalado!. 
  • ¡Que intriga! ¿Que ha sido?
  • Un pijama.
  • Ummmmm…uno sexy de lencería, ¿verdad?
  • No, un pijama,  sin ma.
  • Ahhhhh     jajajajajajajajajja.
  • ¡¡¡¡¡¿A que mola?!!!!!!
  • No se, no se de ese “juguete”…jajajajajajajajajajaja.
  • Pues tu risa no dice lo mismo.

señales-de-que-tu-mejor-amiga-es-cercana-3

El poeta

 

 

¿Sabes mamá? yo ya se leer– aseguró el pequeño.

Ella estaba con su e-book, tumbada en el sofá procurando  vencer al sueño y proseguir con la historia, aunque ya era la tercera vez que se le caía en la napia el aparatito

.-Ummmmm, dime,  hijo …masculló al sentir de repente el peso del niño en su regazo, abriendo los ojos  y la boca en un gesto de amodorramiento infinito.

-Mira, mami….¡te lo voy a enseñar! para que lo veas.

Entonces se bajó de su vientre y se fue corriendo a buscar algo entre los juguetes. Venía con una enorme sonrisa y un pequeño libro entre sus brazos. De esos de paginas duras y sonoridad acentuada, que acercan  a los más pequeños a la poesía y el lenguaje.

-Ahora verás…– dijo emocionado, y lo abrió con la impaciencia aturullando sus manos. Luego se dispuso a versar, en realidad, con la misma disposición y aplomo que cualquier poeta en una plaza anónima y fría, a ojos de viandantes curiosos que quieren calentar su alma con letras…

-Luna, luna luna, luna,…. sol– señalaba con el dedito cada palabra y su dibujo, mientras ella lo miraba atenta: luna, luna, luna, luna, ….girasol , luna, luna, luna, luna,…. ruuuuu….  Se quedó entonces atascado y dudoso…¿como era este? ¡nunca me acuerdo!- refunfuñó. – Ruiseñor– susurró ella muy despacito en su oreja. – Si, si, ya sé, – volvió a comenzar …Luna, luna, luna, luna,….¡Ruiseñor!,  Luna, luna, luna, luna,…. caracol, ….Luna, luna, luna, luna,….¡Y esto no es una luna, ¿ a que no, mamá?!- recalcó señalando el ultimo dibujo de la serie. ¡Corazón!– exclamó al fin levantando los brazos en señal de victoria…¡yo tengo mi corazón aquí dentro! -indicó cerrando el libro y poniendo su mano en el pecho.

Cierto, – una mueca de orgullo se pintaba en la comisura de los labios de la mujer. “El tiempo pasa pero tu corazón siempre estará contigo. No puedes huirlo. Has de escucharlo…suena como un reloj… Toc, toc, toc, toc”.

Siiiiiiiii, mamá, mi reloj corazón– exclamó abriendo los ojos y alejándose, derramando energía y versos por el pasillo.

La madre se quedó pensativa, en ese estado de alegoría y contemplación en que a veces te dejan los poetas.

Podrían pasar lunas y soles, noches y días, tal vez perder la noción de tiempo y poesía en un ciclo de palabras encadenadas, que algún ruiseñor cantase, caminar lentos como un caracol, anclarnos a la tierra y la luz como un girasol……..

Al final,  lo único realmente importante para huir de la costumbre o conducirnos a la esencia más intima de nuestro ser,  es ese CORAZÓN  incansable de memorias que no es otra cosa que la brújula que alenta pasos y  da sentido a nuestra aventura en la Tierra.

 Cuidarlo para que brille incluso en la oscuridad, – deseó ella despacito, tocándose el pecho de la misma forma que lo había hecho segundos antes “el poeta”.

 

large-16_9

Y de repente ella, me besó, a ojos de todos. Fue delicioso aquel impacto imprevisto, aquella embriaguez lujuriosa de candorosa pasión que susurran los besos nuevos. Una psicodelia  a la que me abandoné con la presteza de un niño, olvidándome hasta de quien era cuando conseguí despertar. 

Al volver de aquel viaje, allí estaban todos – cuidadosamente- escrutando mi gesto como quien analiza un cuadro. No me sentí tonto ¡que va! a pesar de la ovación generalizada ante mi mareo emocional, estaba borracho de júbilo. Y es que había visto algo poderoso en aquella mujer, algo revelador en su beso que me alentaba a explorarla sin más mapas que mis propios límites.

 Pensé, Un beso puede llegar a ser la puerta de entrada a un mundo que desconocemos.

Un beso es algo más que dos labios que se juntan.

Es el punto álgido de una atmósfera, de unos sonidos, de una cercanía, de unas palabras

(Javier Ruescas)

 

 

Encuentros,confesiones y rarezas. O lo que es lo mismo “Cada mochuelo entiende su olivo”. (fdo. mukali experta en cargarse refranes y títulos de post, ustedes ya me entienden: 28D)

Quedaban 8 ¿se puede decir que los justos? ¿los más borrachos? ¿los más fiesteros o los más rebeldes?. Es igual, hay cosas que no cambia el tiempo.

Con el pub casi vacío, las canciones que sonaban eran las adecuadas. Es porque uno de los de la comitiva se encargaba de pedirlas en la barra, para animar el cotarro. Quizas por esa razón, las conversaciones eran de lo más reveladoras.

Una de ellas, la emparejada del musiquero , decía: “estoy en una etapa de mi vida en que me apetece experimentar…¡y me llaman las mujeres!. -aclaraba entre risas a las otras tres,  mientras miraba con perspicacia  a una. Luego hizo un ademán y añadio: ¡qué síiiiii!, que me encantas R.!– confesó abiertamente a la ya halagada afortunada que reía como solo ella sabía hacer.

Luego la charla se centró en las lencerías … parece que el alcohol y la fiesta tenían las direcciones claras.

R. estaba contenta y se delató…” Tengo un cajón lleno de cositas que voy coleccionando y que el me va regalando. A nosotros nos encanta y lo tengo claro, hay que sorprender con el paso de los años, las mujeres tenemos un gran papel, estas novedades alejan la rutina y hacen que no llegue el aburrimiento”.

  • No  estoy de acuerdo del todo– dijo la que estaba a su lado.  No estoy dispuesta a disfrazarme siempre que  haya tema como alegato a mi yo-mujer, ni creo que  sea esa razón exclusiva de rutinas y fracasos. ¿Que hay que cuidarse? pues sí. ¿Que a veces mola vestirse de pendón? pues también. Pero sobretodo que me quiera al natural, de diario, con la camiseta de béisbol y el tanguita de los gatos.
  • Yo pienso igual… dijo una tercera. La verdad es que a mi todo ese glamour me pilla casi siempre en bragas…jajaja.  Nosotros preferimos la visión y el tacto de la piel ¡y rapidito! jajajaja.
  •  A ver, a ver…dijo algo mosqueada R., no me malinterpreteis, que es un juego…¡un juego visual!y es muy placentero…¡seguro que lo habéis practicado, mamonas!
  • Pues sí, ¡es genial!, pero sin meterle la obligación.  Claro que  lo que a mi me vuelve loca últimamente es que me conquisten (o yo conquistar) por la oreja, en los previos. 
  • ¿Por la oreja? pero eso se supone que sobre la marcha.
  • Sobre la marcha y antes de. Te aseguro que no explotamos ni la mitad del lenguaje sexual por vagancia o desconocimiento. Y ahí hay todo un mundo, un mundo que me gusta.
  • Habrá que explorar, pero a mi donde se ponga un buen maromo… quitate tú de literatos. jajajaja.
  • Jajajaaj…no hay que ser un literato, R.  Lo que si hay que tener es chispa, visión verbal, en ambos sentidos. Me parece un sexo inteligente ya que la mayor parte del deseo nace del pensamiento… es por eso que si se practica bien, pone mucho.
  • ¡Que rarita eres! estamos en edad de disfrutar del cuerpo visualmente porque todavía es bello…
  • Llevas razón, pero no es lo fundamental para mí.

Cuando el discurso parecía que no iba encontrar fin,  llegó una tercera (la más clara) y soltó al fin zanjando, con esa voz que igual tenía altavoz incorporado:

Nenas, que yo me pierdo si me tocan los pies y me enfado si me soban las tetas. ¡que rarezas y peculiaridades tenemos todas!– luego sorbió su Ron y lo levantó en señal de amistad…

Rieron . En ese momento sonó “mi colega de siempre”. Que bueno cuando la musica y la magia del alcohol se unen logrando hacer bailar y cantar a todos, hasta matizar las diferencias, … convirtiendo  la tarde en un soplo fugaz de acercamientos e intimidades.

Distintos en verdad pero tan iguales en esencia, así suelen ser la mayoría de “mochuelos” humanos.

 

 

 

 

 

  • Nena, ¡que ganas de meterle mano a Papa Noel…!
  • …¿Y eso? ¿acaso habéis quedado esta noche?
  • Me esperará a solas en la biblioteca…
  • Umm, así que concertaste una cita con el gordo…
  • Perdona, el mío está tooooooooooooo tableta…jjijijijij.
  • ¡Golosa!, a ver si te vas a quedar sin nada.
  • Lo dudo, ¡es tan dulce!…jajaja.

 

 

 

DSC_2361