Blinding Light

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El buque se llamaba Blinding light y contenía un poquito de los sueños de los seis. Esas ilusiones correteaban vivas por la cubierta, como olas inquietas. Habíamos conseguido darle forma a aquel sueño y era memorable, un viaje en barco, a la aventura, después de tantos años de amistad…era lo que siempre hubiésemos deseado.

Pero la felicidad duró poco. El primer día, caminando por la proa con el asombro de quien se sabe en un lugar envidiable,  algo impredecible sucedió. Tú estabas a mi lado y recuerdo la manera en que desapareciste. Del suelo de madera emergió un enorme charco y con él un remolino negro, gigante y oscuro. Ni siquiera me miraste, te lanzaste a el como a una gran bañera, como si alguien hubiese quitado el tapón y tú- precisamente tú- tuvieses que arreglar el desaguisado.

Quedé perpleja y desolada, casi sin entender. Entonces miré a S, que siempre había estado ahí para lo bueno y lo malo, …. y lo ví: un baño de ojos. La inmersión más terrible que posee la sinceridad. Recuerdo su gesto delator,  en el que – sin usar palabra alguna- me anticipaba algún final. Y efectivamente, segundos después  también él desapareció.

Por momentos, quedé suspendida en alguna clase de limbo. A mi alrededor había  personas intentando sobrevivir, agarradas con ahínco -como yo- a unas rejas para no ser engullidas por ese remolino, cada vez vez más abisal. Pensé en M y T, debían estar por allí, ocultos tras aquella marea humana luchando por la vida…y yo, incapaz de verlos,  estaba casi segura que jamás vendrían a buscarme. Esa sensación de desesperanza me hizo cerrar los ojos y dejar que el agua me llevase.

__________

Desperté en la orilla de alguna playa. El cielo estaba gris y el mar en guerra. Sobre el horizonte cabalgaban olas extrañas. Me froté lo ojos y comencé a vislumbrar el peligro. Aunque nada tenía sentido, lo ocurrido en el barco había generado tal impacto sobre el mar que ahora se cobraba su forma.

Mi cabeza buscaba explicaciones sin entender …. un tsunami es un fenómeno de naturaleza extraordinaria que hipnotiza y paraliza a algunas personas. Y eso fue lo que ocurrió. Me quedé anclada mirando con curiosidad como una ola gigantesca se acercaba y yo no quería hacer absolutamente nada.

Al tocarme, aquel agua se transformó. Millones de maniquies salieron de la marea y el mar se secó. Igual nunca había existido y mi mirada me había engañado todo el tiempo.

Ellos, con sus brazos a medias y sus piernas incansables continuaron caminando hacia delante sin rozarme, blancos y desvestidos de alma… de manera que yo quedé atrás, percibiendo en mi piel el frío viento que levantaban tras su paso, como una estampida de rostros tibios. Cerré los ojos de nuevo y sentí una tristeza enorme.


Desperté por segunda vez, pero esta vez en una habitación. Entraba la luz en diagonal cortando rostros callados. Había una mesa de trabajo y algunas estanterías con documentos administrativos. Parecía una de esas habitaciones de Hopper en las que reina el color y la soledad. En la que la gente queda despojada de sus parapetos y se encuentran cara a cara con sus emociones guardadas.

Allí estábamos de nuevo los seis, de espaldas a todo y tan frágiles. Era evidente los muros que habíamos construido lentamente, de manera invisible…   hasta nos habíamos acostumbrado a respirar la derrota con aire cómodo. Miré a través de la ventana, sobre la repisa había una elegante maquina de escribir que alguien podría haber usado para elaborar una postal desde algún lugar remoto del mundo.  “Hemos sobrevivido, fuimos un sueño que envejeció mal”. Todos parecían querer seguir narrando la misma aventura, como una pesadilla coherente, sobre lo que podemos y nos vemos obligados a soportar en la vida terrenal, sobre las humillaciones que conlleva querer vivir.

Recuerdo que aquella visión me dió vértigo.  Lo único que se me ocurrió fue abandonar de inmediato la habitación y deshacerme de una vez por todas de aquella pesadilla.

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10 comentarios en “Blinding Light

    1. Si, Guille, fueron sueños pero ya se aparecen como pesadillas.
      Buscamos coherencia, claro, pero es egoísmo y tan cerrado que en él que apenas importa el otro.

      Un abrazo.

  1. No sé si lo interpreto bien (si bien, aunque no sea interpretable, la buena literatura debe de ser impactante, y tu relato lo es). Me da la impresión, decía, de que las dos pesadillas oníricas (el mar sería la materia que da forma a estas pesadillas) reflejan esa otra que encierra la cotidianidad vacía de ilusión y sentido (“fuimos un sueño que envejeció mal”). Tu relato me habla de soledad y desesperanza. Romper con la situación, abandonar esa habitación que nos encierra entre sus muros, es la única alternativa. Abre la puerta…

    Me gusta mucho. Un gran abrazo Mukali.

    1. Eso pensé yo, que las dos pesadillas previas, (el barco y la playa) desembocan en la habitación, porque todas reúnen el mismo sentimiento de desolación, solo que contado en diferentes momentos.
      Y sí, has captado perfectamente el aire de soledad y desesperanza del sueño, que han sido en realidad las que lo han despertado.
      Abrir la puerta siempre es bueno y no deja de ser una decisión acertada, que no fácil. Lo pasado ya no se puede corregir y si el futuro se presenta de espaldas mejor irse de ahí.

      Me encanta que te encante.

      Besos, Álvaro.

  2. como era aquello ¿? … la vida es un sueño y los sueños sueños son
    que dice el dicho popular [y nunca mejor dicho] :
    Sueña el rey que es rey, y vive
    con este engaño mandando,
    disponiendo y gobernando;
    y este aplauso, que recibe
    prestado, en el viento escribe,
    y en cenizas le convierte
    la muerte, ¡desdicha fuerte!
    ¿Que hay quien intente reinar,
    viendo que ha de despertar
    en el sueño de la muerte?
    Sueña el rico en su riqueza,
    que más cuidados le ofrece;
    sueña el pobre que padece
    su miseria y su pobreza;
    sueña el que a medrar empieza,
    sueña el que afana y pretende,
    sueña el que agravia y ofende,
    y en el mundo, en conclusión,
    todos sueñan lo que son,
    aunque ninguno lo entiende.
    Yo sueño que estoy aquí
    destas prisiones cargado,
    y soñé que en otro estado
    más lisonjero me vi.
    ¿Qué es la vida? Un frenesí.
    ¿Qué es la vida? Una ilusión,
    una sombra, una ficción,
    y el mayor bien es pequeño:
    que toda la vida es sueño,
    y los sueños, sueños son.
    … más o menos; no lo recuerdo muy bien [:-)]
    salud, y felices sueños, ‘ser humano de nombre indescriptible’
    ______

  3. A veces pienso que el cerebro tiene un angelito y un diablillo a la hora de dormir (y también a todas horas, jejeje) y depende de quién esté más inspirado, nos concede un buen sueño o una maldita pesadilla !. Qué hacer ??
    Abrazos 😉

Te escucho...

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