La esencia de “ella”

 

 

 

 

 

Y a veces cuando regresaba a un lugar ajeno a la civilización era cuando más podía sentir mi yo palpitante, penetrante, ajándose por entre mis ropas y destrabando mis colores. Era aquella una tierra conocida que había quedado abandonada, despojada de sus ceremonias y ocupaciones, de las luces que de niña yo veía brillar en el cielo cuando caía la noche y la gran montaña perdía sus contornos. Allí quedaba la cúspide a 1872 metros de mi memoria, con sus militares y sus servicios, entonces obligatorios, a los que yo sonreía de la mano de mi padre mientras me explicaba los ecos de la gran cumbre “Pandera”, tan misteriosa como desconocida para mí.

Había vuelto a ella en la juventud, con mis recién cumplidos 18 años, una noche de verano- con telescopios y abrigos- para avistar planetas y estrellas, desde aquel círculo. Los innumerables misterios que desde esos días nos parecieron exultantes y apasionados. Las renombradas presencias alienígenas y el colmar de lo inabarcable. El misterio de la noche asida a nuestra curiosidad.

Más tarde, mucho más tarde, la montaña de nuevo me llamó. Y fui contigo al círculo, al mismo en el que esperábamos que llovieran estrellas, para lanzar nuestro globo. Un globo demasiado pesado, que voló muy rápido hacia el infinito. Lo vimos perderse y era de corazón.

Ahora, años después, mientras piso de nuevo estos montes y el frío ventila toda mi zozobra, entiendo la importancia de rendirse a la majestuosidad de algo tan soberano y tan natural como ella: la Pandera, captadora de mis incertidumbres a través de los años.

Descubro el sentido de subir en señaladas ocasiones hasta su cúspide, esa altura tan llena de sueños varados….. y sentirme pequeña y remota… contemplarla y caer en la cuenta de lo que importa. De las pocas cosas necesarias para que todo brille, ruede, funcione. Quizá no más que los instantes, atrapados como mariposa inquieta y dejarse vencer por su pasar, lento y calmado, que es como la belleza hace su aparición.

Mientras camino hacia el coche ya de regreso, tengo la ligera convicción de que volveré a verte. Así sin más te has hecho cómplice de ciertos secretos y tú en cambio me has regalado magia, posada en el brillo de mis labios. Te dejo escondido un pequeño presente, entre tus arbustos… como una niña de 38 años -algo soñadora- que todavía cree en el alma de las montañas.

7 comentarios en “La esencia de “ella”

  1. Mañana publicaré vuestros dibujos, programaré la entrada para que salte el nuevo año. Venga, animarsus que ya tengo algunos…jejejeje. Sois la caña!

    Besos a todos y muy feliz año 2020.

  2. Me pasa algo parecido con la montaña de Montserrat…
    A parte de mágica y simbólica para mi, cuando voy es como si la subiese volando en un suspiro.
    Mucho amor y felicidad para ti en este año que va a entrar.
    Te dejo un abrazo enorme y mis mejores deseos, guapa.
    ❤😘

    1. El alma de algunos lugares ¿o seremos nosotros?…

      Laura espero que el nuevo año te traiga lo que deseas y que sigas escribiendo esas poesías tan maravillosas y locas como tú.

      Muchos besitos.

  3. Hay lugares que son màgicos ! … aunque sólo nos lo parezca a nosotros mismos, pero son en ellos donde nos encontramos un poquito de nosotros mismos y en los que parece que todo se pone en sincronia … Como dice Laura, Montserrat , también lo es para mi.
    Buen camino y buena luz , para el nuevo año 😉

    1. A mi siempre me ha gustado bastante la naturaleza, me aporta mucha paz y me siento a gusto explorando. Mis primeros recuerdos ya son metiendome en el río a cazar ranas con un amigo, o construyendo cabañas con cañas.
      A esta montaña le tengo especial cariño, por ser referente de mi vida y entorno desde mi niñez. Le veía brillar en lo más alto un anillo de luces y me parecía mágica.

      Estuve en Barcelona en 2013, pero a Monserrat no subí. La próxima vez.

      Buenos deseos para ti, Arthur y que se te cumplan todos.

  4. Has publicado al final los dibujos? Yo como llegué tarde, he hecho uno en mi blog, para que veas las diferencias entre lo tuyo y lo mío. Por cierto, las vistas son una pasada. Es una pena que nos estemos cargando todas estas maravillas naturales. Besitos Stunner

Te escucho...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s