Marzo

16864968_1389953407745086_6932267175615524543_n

Este ha sido un mes de reaprender. O tal vez recordar. De huir de las viejas costumbres y acercar los tiempos, trastocándolos. De sorprender al cuerpo y a la mente doblemente, tal  como apuntó ya algún griego,… de sumar en ese imparable exigir a través de la literatura y el descanso. Han sido liturgias nuevas, renovadoras, intensas…ejercicios de curiosidad y metas, de zapatillas, sudor y finales. De letras entre descansos, de esfuerzos y espasmos, de respiraciones que te dejan sin aliento…

Ahora me pregunto ¿en donde lo dejé la ultima vez que escribí algo por aquí?¿Que historia tenía pendiente?. En este marzo que me arrastró con sus brotes de cambio, cuatro libros han tenido la osadía de escribir sobre mi piel, como ramas de un árbol que consigue abrazarme, desnudando desde la lejanía mi reconocible sensibilidad ¿será que los que escribimos lo seguimos haciendo aún leyendo? ¿será que lo fascinante de sumergirse entre las letras es esa apropiación indebida que tomamos prestada de cada libro?.

Me gustaría olerlos, abanicarme con ese juego rápido de dedos y páginas. ¡Hace tanto que no leo sobre papel!. Es una melancolía que ahora me apremia. ¿A que olerán los archivos minúsculos de esos libros bellos que llegaron justo a la puerta del alma? Esos que no ocupan espacio y sí memoria. Claro que es una memoria borrable, formateable. No como la humana. En mi quedaron las huellas de todos esos párrafos seleccionados por algún tipo de conexión. Quizás ese sea el perfume que desprendan. Y todavía por algún tipo de causa, aromaticen mi ser. Los hago míos, como una propiedad y luego los escondo. Menuda estupidez, digo yo. Quizás sea el secreto sea el precio a pagar por sentirlos tan de cerca.

Y sigo tomando aire, y luego a trote devastador durante otros 30 segundos más. ¿Cuando fue la última vez que el deporte estaba presente a diario en mis días?. Como una droga lo debo sentir que el cansancio ya no me hastía ni me frena. Vienen a mi flashes de aquel profesor de gimnasia para quien solo existía el balonmano, de las series de a dos y de aquel silbato chirriando con eco en el pabellón… también autobuses y ciudades y ese equipo que nos hizo recorrer media provincia sin que las derrotas nos hicieran abandonar. ¡Y como me gustaba ser base! para inventar con el balón, chupar y crear jugadas que nacieran de mi imaginación.

Y mientras corro, todo eso acude a mí, como un tropel de sueños despojados a través del curso de esta carrera. La vida. Todas esas centellas de microsegundos en reproducciones. Miro el reloj de esta cinta andadora que parece no llegar a ninguna parte. Al otro lado de la ventana,  contemplo los pinos y un trozo de cielo con escenario rojizo. Un gato blanco se afila las uñas sobre la madera. Yo y mis piernas sobrepasamos ya el minuto 15 y una extraña fortaleza acude a mi cuerpo, ya no siento la erosión de los primeros minutos, ahora creo que soy capaz de llegar a la luna y hago mía la frase “be strong“.  Me voy conduciendo a través de la costumbre y el aplomo, probando mis propias limitaciones y haciendo de las metas, el testimonio más real de mi cuerpo. Mañana tendré agujetas. Probablemente. Aunque cada día acuden menos y es más reveladora esa palpable sensación de felicidad que  va dejando el ejercicio. Me preocupo más, me cuido más…y eso también me hace sentir diferente. Más fuerte y enérgica, trazo zancadas sobre la tierra que transito. Agarro fuerte los contrapuntos de la existencia, esos lastres que poco a poco van moldeándome. No añoro un cuerpo escultural como esos chicos que prueban a romper el espejo con sus músculos. O eso imagino yo contemplándolos. Son como dioses griegos de una juventud lejana a la mía. Yo ansío otra cosa más sencilla. Llegar a casa, abrazar a los míos. Querer esa mujer diligente que nace  cada jornada en mí. Y luego, si acaso, dejar tiempo para las marionetas con los enanos, darle forma a sus cuentos. Colorear esos primeros atisbos de lenguaje.

Así se mueve marzo. Me suena desconocido y al mismo tiempo tremendamente familiar. Como un silbido de viento afanoso, que no va sino meciendo los pólenes y volando las ultimas hojas. Nieva y otro día hace un sol tremendo. Se descolocan los tiempos para después colocarse.  Así lo siento, genuino y alterado. Hago un descanso en la lectura, noto un calor familiar colandose a través de la ventana. Huele a trocitos de verano, mientras me sumerjo en el afanoso arte de vivir sin esperas ni exigencias…tan solo degustando la piel que endurece, el corazón que late y suda memoria, el pez que atina con la salida de alguna pecera imaginaria.

 

Resultado de imagen de mujer corriendo

 

 

Anuncios

9 comentarios en “Marzo

    1. Todo el mundo habla hoy del tiempo, aquí estamos rodeados de cumbres blancas y hace un frio de un par. Esperemos que esto cambie pronto por el bien de nuestras gargantas…ajajaja.

      Hay libros que pasan por uno y te montan un desorden, una sonrisa, lágrimas…son esos que no te dejan indiferente los que más me apasionan.

      Besitos, Alter.

  1. Ni una coma cabe para embellecer éste texto. Ni un ápice. Precioso poema sin versos, cargado de verdades. Enhorabuena Mukali, creo que el deporte abre en tu mente un mundo de posibilidades insospechadas. Un beso como una casa de grande.

    1. Muchas gracias, Carlos. Me alegra que te lleguen mis escritos, no sabes cuanto. Tal vez resulte poetico o transparente porque se trata de mis verdades, sin cortapisas.

      El deporte y los libros son dos ejercicios muy diferentes pero complementarios que me estan regalando sensaciones que necesitaba.

      Besos y abrazos.

      1. Gracias Carlos. Es cierto que detesto mentir y se me da mal, en ese sentido mal voy como escritora..jajaja… Puestos a pensar en lo que es la verdad me resulta algo tan relativo. Creo que cada uno tiene sus propias verdades y dos o más pueden ser ciertas ateniendose a distintas perspectivas. Lo mejor creo que es escuchar la propia, aunque en general se trate de algo utópico.

        Besos

      2. Así es hija, la verdad a menudo tiene poco que ver con las convicciones de cada cual y nada, por lo general, en lo concerniente a las creencias. Pero de una simple noticia, escuchada de refilón, se puede desarrollar un relato poniendo unas cuantas palabras y alguna imaginación. Y eso a ti, se te da muy bien. Un beso.

Te escucho...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s