Archivos diarios: marzo 1, 2017

Un ángel caído del cielo

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Para que luego digan que las mujeres somos las “cheffas” de la perversión. Que jugamos al arte de provocar sin más. Que somos crueles a destajo o vamos dejando a  hombres con la miel en los labios. Bobadas. Tonterías. A veces (suele coincidir que las más decisivas) no las tenemos todas con esa, nuestra equivocada “fama”..

Estaba yo tan tranquilita pasando el sábado en casa, cuando a media tarde llaman al portero:

  • Marina, ¿te la meto?- dice una voz grave conocida, al otro lado del telefonillo.
  • ¿Quien eres? – digo aturdida y algo pizpireta al escuchar tremenda frasecita. Reconozco que pensar bien no está entre mis virtudes.
  • Soy Ángel. Deseo verte…y que me veas
  • ¡¡¡¿Angel?!!!!!….voy, en seguida te abro (sino me descalabro, claro).(Diossantobendito Angel prometiéndome el ángelus…el guapo de Ángel, ¡no me lo puedo creer! voy, voy,…no te vayas, voy…)

Bajo las escaleras a toda ostia, me miro en el espejo de la entrada, me averiguo estos pelos rebeldes de bruja de estar por casa, me coloco las “esas”, respiro a fondo tratando de serenarme mientras descorro las tres vueltas de llave interminables de la maldita puerta blindada…

Lo que veo al otro lado me deja sin respiración.

Es Ángel.

No hay duda.

El mismo de mis sueños.

Viene sudado y con una sonrisilla de oreja a oreja. En su hombro izquierdo porta una bombona que reza escrito “¿Te la meto?”. Tiene que ser mentira ¡esto tiene que ser una broma, butanero!

  • ¿A que mola mi disfraz? – dice el puñetero. ¡Me han dejado hasta el uniforme!.
  • Si….si….¿aaalgo pesaaadooo me pareceeee eeeel meeeensaje, noooo?… tartamudeo con la poca compostura que me queda. No se si entenderá a que me refiero pero no sale otra cosa por mi boquita, sedienta de ángel por cierto…, parezco un dibujito manga al que le han lanzado un yunque desde el cielo,…
  • Oye, Marina, de verdad, que rara eres…¡la única que no se ha reído!…vete arreglando y vámonos de fiesta que estamos de carnaval. ¿Ves? por eso he venido, para animarte a salir que se que últimamente andas algo alicaída. ¡¡¡ Venga, mujer, venga!!!.

 

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