Sobre las polémicas declaraciones de Samanta Villar

No soy  muy dada a meterme en temas de famosos, ni en la polémica que se crean en torno a ellos, pero estos días, al leer las declaraciones de la que fue protagonista de 21 días y las ampollas que ha levantado el tema, no he podido evitar sentirme bastante perpleja ante el chiringuito de opiniones y criticas que, como premio a su franqueza, ha recibido.

La palabra más apropiada quizás esté más cerca de la decepción que de la perplejidad y es que situaciones así me hacen creer que si  somos tan absolutistas con nuestro propio género, no podemos- en ningún sentido-  pretender caminar hacia la igualdad.

Como mujer curiosa que soy, desde que saliera el artículo no he parado de leer sobre el asunto, lo que en las redes sociales he visto se parecía a un gallinero. Observando me he dado cuenta hasta que punto somos nuestras peores enemigas y el daño que esa actitud tonta nos hace, llegando a incurrir en los mismos errores de siempre, mirando a la otra con soberbia, apuntando hacia la competición  y valorando con tasante ligereza el como otras deciden y viven algo tan personal como la propia maternidad.

Para poneros en contexto (por si no conocéis el tema), resulta que la chica ha sido madre de mellizos por ovodonación. Y, unos meses después, ha declarado que no está siendo todo lo que ella pensaba, que sus hijos le restan mucha calidad de vida y que no se siente más feliz. Y a partir de ahí, la marea. Oleadas de mujeres dispuestas con la lengua a sacarle el carnet de madre.

Me pregunto ¿acaso cada una no es libre de opinar como vive y transita el hecho de tener hijos? ¿o por ser famosa no puede decir en voz alta lo que piensa teniendo que sumarse a los convencionalismos de siempre?.

He escuchado de todo: Que está tratando de hacer publicidad para que se compre su libro, que no merece ser madre por ovodonación, incluso el  insulto fácil que provoca la envidia, sobre el hecho de que ella (por ser Samanta Villar)  va vivir una vida desahogada y va a poder permitirse que se los crien. Deduzco que adivinas deben ser las que ya saben que con su actitud rebelada e ingrata, terminará siendo una malamadre en el futuro.

Me parece que deberíamos abrir más la mente y dejar de juzgar en base a como hemos vivido nosotras esta realidad. No hay un patrón universal ¡y menos mal!. Yo creo que cada mujer sabe de su historia, de sus luchas y decisiones, … señoras, que tenemos el derecho a equivocarnos o acertar a la hora de elegir…porque ser madre es una tarea dificilisima…y mágica.

No nos quitemos la posibilidad de expresarnos con libertad aunque toneladas de siglos nos hayan obligado a decir “lo correcto”, no nos consumamos en esa hipocresía venenosa de querer tapar lo desagradable a toda costa para sentirnos más auténticas, cuando todas sabemos de que va el asunto.

El mundo mundial sabe que la crianza no es un camino de rosas. Se trata de una decisión para toda la vida y  hay momentos realmente críticos que ponen a prueba tu persona. Sin embargo, el como se extrapola eso a tu día a día y a lo que confiere a tí, como mujer, es algo que no se llega a valorar hasta que no se vive y que por supuesto no todas están dispuestas a contar y reconocer con la misma sinceridad. Creo que todavía siguen perviviendo tabúes y límites, que aún no somos lo bastante comprensivas con nuestro género y que nos falta esa pizca de empatía tan necesaria en los temas que han sido -por costumbre- competencia de la mujer.

Yo no salgo aquí a defender lo que dice Samanta pero creo que si ha creado tanta expectación y polémica es porque a lo mejor no es un tema banal y verdaderamente es un asunto que preocupa a las mujeres. Me parece enriquecedor escuchar diferentes voces sobre la experiencia, no solo la de esta chica sino también las de otras mujeres más o menos contentas con su decisión. No nos engañemos, solo desde una base que englobe diferencias, las mujeres podemos aprender y adquirir mayor amplitud de conocimiento para poder decidir con más certeza de cara al futuro.

Al final la decisión nos pertenece. La vida es un riesgo detrás de otro. Lejos estamos de ser perfectas. Lo que no me parece es que Samanta quiera menos a sus hijos que otra que se muestre enfadada con sus declaraciones. Lo que sí creo (solo creo) es que desde su posición como periodista trataba de romper una lanza en contra del idealismo impuesto que  nos ha tratado de convencer que el colofón de toda mujer es la maternidad.

Lo siento, yo también soy madre de mellizos y los quiero muchísimo. Son mi mayor tesoro pero se lo complicado que es criar a dos a la vez en esta sociedad que tantos requisitos pone a la mujer. No me parece una aberración que cualquiera en su sano juicio decida no ser madre o que aún siéndolo, se sienta abrumada y desbordada por lo que se lleva esta entrega continua.

No nos regalan un título ni  podemos hacer un curso. Tampoco imaginar a priori y con exactitud todo lo que la maternidad nos cambiará la vida. Entonces ¿ porque no trabajar para ser menos recelosas? ¿porque no caminar hacia el entendimiento y la escucha valorando la diferencia de pareceres?

 

********************

Cuando los miro creo que el mundo -a veces- se detiene…

Y es esta ardua tarea sin descanso como un volcar el amor en dos piezas  de plastilina, dos micromundos que dependen de mí. Unas veces tendré las manos talentosas, otras mojadas, otras simplemente sucias… Nadie me enseñó a moldear, pero es algo que aprenderé a base de interactuar y equivocarme.

 

 

 

 

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15 comentarios en “Sobre las polémicas declaraciones de Samanta Villar

  1. Totalmente de acuerdo contigo, Mukali! Las peores críticas contra las mujeres, a menudo vienen de otras mujeres quien juzgan a sus congéneres en base a estereotipos marcados por hombres hace ya siglos!!
    Yo estoy bastante desconectada del mundo y sobre lo de Samantha leí un artículo en internet donde exponían su experiencia al ser madre: “Se pierde calidad de vida”-argumentaba ella. ¿Y acaso no es verdad?
    Yo no soy madre y además soy de “esas” que a mis 37 años no me ha alertado mi reloj biológico, ni he sentido la llamada de la maternidad… Son inventos para tener a las mujeres sometidas! Imagina el sentimiento de culpa por no sentir eso de la maternidad!!! Venga ya!! Y así seguimos, anclados al siglo V ac cuando los griegos decretaron una ley que obligaba a las mujeres ser madres, sí o sí!!
    Entrada genial, querida compañera! Creo que nos deberíamos apoyar más entre nosotras aun siendo diferentes, unas con eso que se llama maternidad y otras sin eso!
    Un abrazo fuerte! 😘

    1. Me alegro de no ser la única rara en percibir todo ese tipo de cosas que tan bien describes. Me parece muy triste que porque una mujer exprese abiertamente sus sentimientos a cerca de algo tan personal, se la crucifique así. Y por otras mujeres, bastantes conocedoras del tema, claro… a saber como serán ellas…

      Claro que se pierde calidad de vida, es una decisión de continuo, las 24 h y tu responsabilidad sobre esos dos seres es grande ¿como se va a vivir igual?.
      Que dan felicidad? Si, mucha, y risa y flexibilidad…pero por contrapunto tambien ofrecen preocupaciones de las que es casi imposible escapar.

      Yo tampoco creo en el instinto maternal. Simplemente creo que tomas la decisión porque te hace ilusión o te dan ganas. Lo ideal sería que cada vez más nos desprendiésemos de las influencias del medio, de creencias, de la forma en que actúa la mayoría, de lo que quiere dictarnos la sociedad para lograr ser más libres y conscientes a la hora de traer un hijo al mundo.

      Gracias Lidia, por tu aportación y por tu comentario. Yo tambien creo eso, que deberíamos comprendernos más y dejar de minusvalorarnos en cualquiera que sea el tema. Despues de todo somos del mismo sexo y eso, debería acercarnos más y no alejarnos o enfrentarnos, como en este caso.

      Un abrazo, compañera.

  2. Yo también he ido leyendo los dimes y diretes… Al final pienso que es un tipo de tema en el que toca tanto la fibra sensible, que mueve a la gente a opinar, en uno u otro sentido. No es solo con la maternidad, con cualquier tema peliagudo pasa lo mismo. Y supongo que nos falta educación, respeto, llámalo como quieras, para dar nuestro punto de vista sin necesidad de ofender al otro. Otro tema es que para que una entrevista llame la atención, siempre se buscan las frases que puedan ser más polémicas, luego te lees todo el texto y para mí lo que dice no es como para echarse las manos a la cabeza. 🙂
    Muas!

    1. Normalizar la maternidad, los sentimientos contradictorios, el hecho de que cada persona lo viva de forma diferente…no tendría que sernos difícil. Ni hacer de este un tema polémico ni crear a su alrededor ensoñaciones falsas.

      Llevas razón en eso de que el respeto y la educación se están perdiendo. Cada vez más la gente se expresa con dobles sentidos, burlas e ironías. Es una pena. ¿En donde acaba la libertad de expresión y en donde el vapulear al otro?.

      Si, suelen hacer eso que dices: coger las mejores frases para titulares. Luego, de ellas inventan mundos.

      No dice nada grave, que no sepamos ya ¡vaya!.

      El otro día leí una contestación muy aguda que tuvo Samantha, creo que fue en su face… decía algo así como: “Me parece una absurdez muy grande tener que decir esto pero yo por mis hijos MA-TO”.

      Me reí y me alegré, me pareció que supo salir del paso con el mismo tono con el que la habían juzgado.

      Muchas gracias por comentar y ofrecer tu opinión, Mo.

      Besos.

  3. Ignoro quien es Samantha, pero sí sé que hay mujeres que son machistas. Y mucho. Por mi propia experiencia de padre. Me han calificado de viudo por sacar a los niños de paseo cada tarde. Hecho corrillo en el parque cuando les daba la merienda o les cambiaba el pañal. Soltado sonrisillas condescendientes cuando tendía los picos en la terraza comunal. Regañado en la guardería por llegar cinco minutos más tarde una sola vez. En fin, que algunas señoronas son las peores amigas del feminismo. Y claro que te transforman la vida los hijos, hasta unos límites impredecibles, tanto por el lado bueno, como por el incómodo. Dos de golpe debe ser como vivir en medio de una tormenta tropical. Un beso Mukali.

    1. Vaya Carlos, está bien que lo cuentes y me da cosa que hayas tenido que pasar por esas situaciones. Tú tienes que estar contento Carlos, porque le has ofrecido a tu hija una visión no machista de cara a su futuro, cuando los tiempos decían otra cosa, tu te preocupaste y cuidaste de ella a la par que su madre.

      Añades una idea a lo que yo escribí, y es que quizás un machismo casposo en mujeres sea el responsable de este tipo de actitudes y criticas sin ton ni son.

      ¿Una tormenta tropical? jajajaja, pues sí, algunas veces sí, Carlos…claro que tambien hay que decirlo, cuando derrochan amor, ¡es a pares!.

      Besos, CArlos.

  4. Hola guapiii¡¡ Estoy totalmente de acuerdo contigo, juzgar es muy fácil, no ha dicho que no le guste ser madre o no quiera a sus hijos, sino que es una tarea complicada y dura, cosa que yo creo que es verdad a pesar de que no soy madre.

    Besos

  5. Siempre he dicho que a veces las mujeres somos nuestras peores enemigas. De todas formas, a esta mujer tiene pinta de resbalarle bastante todo lo que digan de ella. Así que, bien por ella. Besotes!!

  6. Te felicito por las reflexiones que acabo de leer, al margen de que esté absolutamente de acuerdo con lo expuesto, lo has hecho con claridad, con sinceridad y sin calenturas. Reconocer el amor hacia nuestros hijos no impide cuestionar cuánto cambia nuestra vida o cuánto tenemos que dejar en el camino por ellos y qué difícil es, muchas veces, acompañarlos en su propio camino, respetando su libertad y respetándonos a nosotras mismas.
    Un abrazo.

    1. Muchas, Mª Yolanda.
      Efectivamente es una ardua tarea que va exigiendo cambios y adaptacion continuamente, a parte de la dedicación que se lleva… nosotras como mujeres y madres lo sufrimos directamente, con lo cual nada fácil. Si a eso le añades una crianza gemelar…tenemos un cocktail idoneo para de vez en mucho perder la paciencia y tener sentimientos y bajones ¡que somos humanas!.

      A veces echo de menos poder haber tenido la oportunidad de embelesarme calmadamente con uno u otro, ya que al ser dos siempre estas atendiendo en ambas direcciones.

      Claro que todo esto no significa que no se quiera a los hijos y que no enriquezcan la vida. Con todo el trabajo que dan y responsabilidad que suponen, aportan una mirada increíble (como una vuelta a la niñez) llena de naturalidad y flexibilidad, cambiandote por completo la escala de valores.

      Un abrazo.

  7. Y yo que no he visto en tu historia que diga que quiere menos a los pequeños o que no los quiere cuidar… No conocía lo que había pasado, pero ya hablé una vez del insulto fácil. Y en Internet que todos son anónimos, más aún… Besitos Stunner

    1. En eso estoy totalmente de acuerdo Oscar. Internet es un lugar en donde campan insultos y abusos por doquier, sin que los responsables paguen lo más minimo por ello. Esta bien saberlo, ser consciente y cuidarse en ese sentido. Tambien enseñar a nuestros hijos de cara al futuro a usar la herramienta.

      Un abrazo.

Te escucho...

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