Las burlas. Indagando en el origen.

IMG_9814

Una de las realidades humanas que más curiosidad me despierta a fecha de hoy son las burlas y lo que hay tras aquellos individuos que las profesan. Hay personas que se burlan con estilo y que le sacan gracia a las cosas más tontas de la vida y se agradece ese ingenio y que existan porque, por otra parte, le ponen ese toque de humor sano tan necesario…pero por otro lado existen otras, dispuestas a erigir sus juicios bajo el sarcasmo y la mentira, con el mero objetivo de hacer daño, afilando sus dardos sobre los cimientos del veneno. Es ese tipo de burlas que van directamente a la llaga y que lo creamos o no, forman parte de otro tipo de violencia.

Ni que decir tiene que – como decían nuestros ancestros- cuanto menos pienso se les eche, mejor, porque son animalicos del mundo dispuestos a alimentarse de otros para hacerse más grandes. Pero ¿hasta que punto somos inmunes a las burlas?…¿hasta donde se supone que el silencio resulta un antídoto eficaz? ¿quien consigue esquivar el sentimiento que nos infunden cuando somos nosotros el centro? A todos -absolutamente todos- nos afectan en mayor o menor medida los juicios, sobretodo si vienen de personas que nos resultaron importantes o las tenemos que tratar a diario. Sin embargo, conforme pasa el tiempo vamos haciéndonos más inmunes a la palabra basura y vamos entendiendo los mecanismos que hay detrás de todo el percal.

A veces me pregunto que podría decirle mañana a cerca del tema a mis hijos. Si se diera el caso hipotético en que sufrieran algún tipo de abuso, fueran los que lo ejecutasen o como medida preventiva. Un niño no tiene los argumentos ni la experiencia de un adulto para saber hasta que punto pueden herir determinadas conductas o como encajar los hechos. Realmente la clave quizás esté ahí, en procurar seres humanos independientes y felices con la suficiente autoestima para no dejarse “engatusar” con los comentarios ajenos.

Creo que detrás de la mofa hay infinidad de matices y connotaciones que describen al agresor. Por un lado, los complejos y un marcado sentimiento de inferioridad que trata de equilibrarse sacando a la parrilla los defectos del otro exagerándolos en potencia. Digamos que quien utiliza el sarcasmo y la burla lo hace siempre de forma solapada pero con la ironía e inteligencia suficientes sobre las que sabe son debilidades del otro. Al mismo tiempo, las burlas son como proyecciones o interpretaciones que hacemos de nosotros mismos achacándoselas por contraposición a los demás. Es por ello normal encontrar en ellas de forma implícita asuntos que  han supuesto limitaciones para nosotros y nuestro desarrollo. Digamos que cuando nos burlamos de alguien, nos estamos desnudando a nosotros mismos y nuestros complejos .

Todos somos libres de ver la vida como nos parezca y de estar más en consonancia con ciertas personas o no, forma parte de la libre opinión que nos vamos forjando de los seres humanos y de la cual nadie nos puede vetar. En ese sentido Murakami decía una frase que me parece muy reflexiva en relación con el tema: “La manera en que los demás me ven no me atañe, eso es algo que solo les atañe a ellos”.

Realmente si entendemos la burla desde ese punto de origen eximiéndonos de una responsabilidad que no nos corresponde, la forma en que se percibe y se recibe también varía resultando mucho menos eficaz y dañina.

En este recorrido intrépido que suponen a veces las relaciones sociales, nos vamos forjando lentamente a base de pensamientos, experiencias y sentimientos encontrados…luego es normal que las visiones  (según lo vivido) también lo sean y eso es una verdad que explica el que haya también quien no lo acepte. No debiera preocuparnos lo más mínimo un concepto peyorativo que no proceda de nuestro interior. Sobretodo si siempre lo ejecuta la misma persona. Si nos atenemos a lo expuesto, podríamos considerarlo como lo que quizás solo sea: un atisbo personal, un acercamiento, un asunto baladí.

Somos nosotros y solo nosotros los que nos construimos siempre y en todo momento.. y es ahí donde debemos cargar las tintas de los esfuerzos y la superación personal…

Lo otro cansa, agota y desde luego no enriquece por dentro. Seamos capaces de querernos como merecemos, rodeándonos de las personas justas que nos respeten y nos valoren, capaces de sacar la parte  más brillante de nuestro corazón y de propulsarnos a ser cada día un poco mejores.

1978312_606834299405633_1331855537_o

 

Anuncios

20 comentarios en “Las burlas. Indagando en el origen.

    1. Creo q hay niños más suspicaces q otros por naturaleza, aunque la burla me parece una conducta totalmente aprendida , no sé si del seno familiar u otros círculos, lo q si estoy casi segura es que quien la usa no es del todo feliz consigo mismo.

      Un abrazo, Johan.

  1. Quien ve tus defectos es porque se siente abrumado por tus virtudes y la envidia le puede, pero es inevitable que pase. Además, como dice Johan, es fácil que a los niños les enseñen los padres, voluntaria o involuntariamente. Hay padres que no merecen tener hijos. Besitos Stunner

    1. Esa es una hipótesis más que repetida, probablemente guarde parte de verdad o probablemente la burla solo sea una forma de llamar la atención, sin necesidad de envidiar.
      En todo caso, llevas razón en lo del peso de la familia, hay cosas que cultivamos y cosechamos desde niños, y una de ellas es el respeto.

      Besos, Óscar.

  2. Yo creo que lo traemos de serie. Lamentablemente, el ser humano aún está programado según la ley del más fuerte (o así lo veo yo, al menos). Lo que se aprende es justamente lo contrario, a comportarse en sociedad (si te lo enseñan). Hay una línea muy fina entre el humor (que puede ser más o menos ácido, sobre todo según el nivel de confianza que se tenga con el interlocutor) y la burla. Aprender a moverse ahí es todo un arte. De todas formas, a la gente que se burla no hay que prestarle atención. Da igual que hablen bien o mal de uno. Lo que importa es que hablen. Jajajaja. Besotes!!!

    1. Esa línea fina de la que hablas es más que necesaria para ver la vida con el más que necesario humor, todos nos burlamos…a veces incluso hasta de nosotros mismos; pero sabemos que la simple burla cobra otro matiz cuando se centraliza sobre la misma persona reiteradamente. Algo más hay detrás de todo eso.
      Si así fuera es una lástima que estemos programados bajo esa ley, más bien yo creo que es parte de lo que aprendemos a base de respirar una sociedad que nos enseña a avasallar y sacar las uñas . Deberíamos desaprender haciendo de las derrotas y las tristezas tambien nuestros fuertes.
      Eso dicen, que el problema no es que hablen, sino que no lo hagan.

      Un abrazo apretao!

  3. Pingback: Junior
  4. Se puede empezar por la casa a minimizar esta conducta. Aveces, sin darnos cuenta, hacemos un comentario burlón y nuestros hijos entienden que está bien hacerlo. Mi hijo tenía vitiligo, una enfermedad autoinmune que hacía que la piel perdiera el color. Cuando tenía como 10 años, un compañero de clase le dijo que tenía semen el el labio. Llegó llorando y con su carita mirando al suelo, por verguenza. En ese caso, le dije que no tenía nada de que avergonzarse, que mirara siempre hacia el frente y luego le dije: Cuando el niño te diga eso de nuevo, dile que parece que tiene experiencia y sabe como el semen se ve el la boca. Eso hizo al otro día y llegó felíz del colegio. Alegre, contento. Creo que porque se pudo defender. No sé si lo que hice estuvo bien. Creo que reaccioné como la madre. Seguramente hoy, le diría que lo ignorara y así dejarían de burlarse porque el que se burla, si no hiere, busca a otra víctima. La burla es horrible, no aporta nada bueno, como bien dices. Y a lo que vine, a darte la bienvenida porque vi que me sigues. Gracias por leer y bienvenida a mi casita. De paso, te sigo. Me encantó este tema. Saludos!!!

    1. Melbag, muchas gracias por tu comentario y por la anécdota que cuentas tan bien, desde tu perspectiva como madre, es muy enriquecedora. Está claro que como hijos nuestros, las burlas es como si nos llegasen directamente a nosotras, con lo que duele lo mismo, así que entiendo que le dijeras eso. Estupendo que las burlas acabaran rápido, es algo que no suele suceder.

      Lo mejor suele ser la ignorancia hasta el aburrimiento, pero hay casos que rozan ya el límite en los que mejor manifestarse que guardar un silencio que ya corroe por dentro. Lo que si es optativo es saber como tomarse estos ataques, si con sentimiento o como parte de las limitaciones o problemas de otro
      , porque como explico en la entrada, si pensamos que la burla es un pensamiento que no nos corresponde, jamás nos hará daño alguno.
      Pero entiendo,está fácil decirlo, la realidad es algo más compleja.

      Gracias a tí por pasarte, comentar y seguirme.
      Me alegro que te gustase mi casita.

      Un abrazo.

  5. Muchas veces los niños se guían por actuaciones que ven en casa o en la calle por el mero hecho de imitar. Aprendemos a hablar, a caminar, a gesticular por imitación y de la misma manera absorbemos maneras de actuar si éstas son muy repetitivas. Normalmente cuando los niños se mofan de otros, éstos van en grupo. Quizás porque deben sentirse más protegidos y les hace ser más valientes o líderes ante el resto de grupo.
    El caso, es que desde casa, debemos inculcar a nuestros hijos que ellos tienen defectos y virtudes y es necesario hacer saber que esos defectos se pueden mejorar poco a poco y destacar sus virtudes. Además de hacerles ver que, quien se ríe de ellos, también tiene defectos, virtudes y que no son niños, mejores ni peores que ellos.

    1. Noé muchas gracias por tu comentario y bienvenida al blog.
      Estoy muy de acuerdo con todo lo q expones, no hay que olvidar que los padres somos los modelos más potentes de aprendizaje, si somos respetuosos, nuestros hijos aprenderán también a serlo… si somos faltones nuestros hijos no verán en ello nada malo.

      Como bien dices, la burla siempre se gesta en público y tiene como finalidad adquirir poder o reconocimiento a través de la infravaloración de otro.

      Hace no mucho vi un reportaje sobre el bulling y como en los paises nórdicos estaban consiguiendo erradicarlo de las aulas. La clave no estaba en hacer recapacitar al agresor a cerca de su conducta, sino a los que estaban a su alrededor y a veces silenciaban. Cuando estos se daban cuenta, este inmediatamente dejaba de atacar al verse solo.

      Si, todos tenemos defectos y virtudes… es bueno hacérselo saber al igual que aprendan a rodearse de quienes los acepten al completo y no sólo resalten la parte mala.

Te escucho...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s