Indefinible.

 

13592696_1058381334250925_8136349806888132410_n

Aquel comentario había sentado cátedra en las posteriores conversaciones estéticas. Vamos que le había hecho gracia a ella y luego a él cuando  se lo contó y le confesó el tiempo que había estado pensando a que se referiría con aquel ” Estilo hippie pero arreglado”.

Él pronto sentenció: ¿Eso dijo? yo se a lo que se refería tu amiga…y añadió un jajajaja. ¡¡Ha acertado la gachona!!… a lo que añadio otro jajajaj, esta vez un poco más largo.

A ella  se le contagió aquella risa, aunque de esa forma en que la mosca zumba detrás de tu oreja cuando de quien hablan es de tí:

  • “Vamos que le das la razón a la gachona ¿cierto?…”
  • Totalmente. ¿Como es posible que yo -que llevo años viendote vestir- no haya caído en tan obvia definición?
  • Porque no te fijas, gachón…pero que sepas que mi estilo es “indefinible”. – y le sacó la lengua a modo de burla, se dio media vuelta y desapareció sonriendo a escondidas.

En realidad no le importaba aquel adjetivo que denostaba más personalidad que otra cosa. Podía hacerse una idea de lo que le sugerían ambas palabras juntas y parte del significado con que las había dicho aquella chica.

Por un lado : el hipismo que referenciaba un intento de escapar de lo común, un ir contracultura muy acorde con su forma de pensar … por otro la apuesta por las formas clásicas y la elegancia que estas le trasmitían .

Era aquella fusión – tan atrevida y discordante- la que le hizo reflexionar sobre cuanto le había gustado a lo largo de su vida mezclar, investigar y probar nuevos límites capaces de ir más allá de lo evidente y velar por lo que está un palmo más adentro.

Tiempo después, otra compañera más –ajena al caso- se fijaría también opinando que su vestimenta poseía  un carácter distinto no acorde con una moda vagamente impuesta.

Era todo tan superficial y al mismo tiempo, lo sentía tan dentro. La belleza podía ser vulgar e infame… un arma de doble filo. Sabía que los espejos eran aliados de la mente, dictadores de imágenes dispares (según la emoción circundante), incluso que el ánimo y la autoestima eran prendas muy visibles a los ojos del mundo.

  • ¡¡¡Eres una it girl!!!- dijo aquella noche, mirándola atentamente a los ojos.
  • ¿Y eso que es?

Sonaba en directo un grupo que hacía tributo a Bunbury.

A la mañana siguiente desde el balcón, se paró a visualizar el momento, la música y el significado de aquellas palabras mezcladas con el paisaje, los restos de alcohol y  el sueño.

Puede que fuera algo así: una mezcla un poco indefinible, un poco inestable, un poco frívola, un poco seductora, un poco tierna… un poco capaz de desprender ese halo que se graba en determinadas retinas.

¿ Cual era el verdadero equilibrio entre belleza como envase y belleza como esencia?

¿ Cuanto estaba dispuesta a construir de una y de la otra?…la respuesta sonó diafana en su interior… y se sintió más cerca de sí misma, más honesta con sus ideales, más capaz de valorarse utilizando otras armas que la facilidad del cuerpo y su envase .

Solo era aquello indefinible, lo que ella creyó que merecía la pena sostener. Solo lo que huía de tanta frivolidad adherida a la belleza.

1385404_536997636389300_1155199830_n

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

3 comentarios en “Indefinible.

Te escucho...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s