Madera, humedad, fuego.

Soy de madera

como el cuento del mentiroso

o las puertas en la noche.

Y yo. Otra intraspasable más.

Carne de rincones atrancados.

Van y vienen, los cerrojos, la textura embrutecida,

alocada y abrupta,

tras el umbral ,del quicio, del borde…

Ella

y los huecos de la carcoma,

con la piel cosida a la corteza

y el perfil de su oquedad…

que se queda ahí suspendida,

sin atisbarse siquiera,

un vacío sin horizonte…

Termitas insaciables drenan su sabia luz…

y su savia liquida.

Igualmente.

No atiende a razones.

Esta bien así.

Ronronea la certeza de la ignorancia.

Cierro, abro, la dejo pasar sin más dilación.

Amarga su guiño,

el moho,

el olor en los huesos de ella,

Asusta ir al bosque de su mano,

esos dedos frios  solo pueden presagiar desgracias,

y me tiran despacio, como tallando mis modos,

o domando a los monstruos.

¡Perverso teatro de serrín y astillas!,

se apodera despacio del sendero,

Hojas amarillas mueren en luz.

Corre, apresúrate,

lloverá en breve sobre las grietas.

Y nos mojaremos como las criaturas que gorjean en la noche,

con sus hondos ojos azules,

batiendo las alas y moviendo el follaje,

allá arriba, sobre nuestras cabezas,

sobre los brazos de nuestra madre.

El corazón se desquicia y aún agarra mi mano con más furia.

Conduciéndome hacia los graznidos,

voces que quieren quebrar el pulso.

 

 

La humedad se cuela ¡tan despacio!

se expande como el humo de la madera cuando arde…

nuestra carrera  es diligente,

los pasos, veloces como la chispa,

vamos firmando una ciénaga de huellas sobre el lodozal..

Pero nadamos. Nadamos como el pez colosal..

El pez de madera, si acaso. La fabula.

Seguimos hacia delante. Hacia no se sabe donde.

Abajo los helechos intentan atrapar nuestros dedos.

Quiebran las fuentes en la hondura del bosque.

Donde sigue advirtiendo, una y otra vez…

Date prisa o nunca más podremos arder.

 

 

 

 

Anuncios

13 comentarios en “Madera, humedad, fuego.

  1. Yo, como Toro, leo mil historias en tu texto. Pero, más allá de todas ellas, de lo que pareces contar insinuando apenas, me quedo con la sensación a bosque en otoño que me transmite. Casi puedo oler el verde de las ramas, la madera húmeda y las hojas secas. Está anocheciendo en lo que evoca.
    Me quedo con esta frase llena de fuerza que anuncia la tormenta: “El corazón se desquicia y aún agarra mi mano con más furia.”.
    Besos niña linda.

    1. Eme, ayer leía una frase ” la poesía es un arbol sin hojas que da sombra”. Me encantó y me acordé de este poema tan naturalmente mío y su esencia a otoño, como bien has descrito.
      La poesía evoca, es imprescindible…pero ¿para que?. Eso cada corazón sabe.

      Besos chica guapa.

    1. No tiene mucho merito Oscar, a veces las cosas salen así del alma por lo que uno vive, percibe y siente.

      Pero eres capaz de otras cosas de las que yo no soy.

      Besos.

Te escucho...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s