Pesadillas tan reales

Hacía tiempo que no te dormías en el sofá- susurró.

Mientras, el sueño me hacía sentir como una marioneta vencida a sus brazos.

Andaba amorrada, ¡tan abatida!, pero ese “hacia tiempo…” quedó sostenido en el ultimo hilo de somnolencia.

De camino a la cama, mi cuerpo aún se dejaba engatusar por la mente.

Escribíamos juntas el exilio de nuestro día…

“Hacia tiempo que no me dolía el estómago, hacia tiempo que no escribía, hacia tiempo que no dibujaba, hacia tiempo que no veía a mi psicóloga, hacia tiempo que no saludaba a mis propios fantasmas…”

Tantos “hacia tiempo” se callaron en mí, mientras dormía.

El breve tiempo en el que dormía.

Al despertar volvieron obstinados, como una pesadilla (o como una realidad).

Ahí siguen redactando mis días.

Hacía tiempo que no los sentía tan de cerca.

Anuncios

10 comentarios en “Pesadillas tan reales

      1. Es que verme no es un mal sueño! creo…jejejej.
        Si yo te viera te daría un gran abrazo, como no puedo, te lo mando desde aquí, ea!.

  1. Algunos “hacia tiempo” llegan a convertirse en “nunca más volviste a”, y suele ser bueno. Otros “hacia tiempo” se quedan para decirnos que tenemos cosas pendientes, no para agobiarnos, para recordarnos tan solo, para que los transformemos en “dejaste de necesitar”.
    Sea como sea, mi niña, no dejes que nadie redacte tus días. Son solo tuyos, haz con ellos lo que quieras. Cuando quieras. Aunque haga mucho tiempo…
    Besos enormes.

    1. Es bueno, Eme, convertir en nunca lo que ya no es bueno.
      Aciertas en eso de los resquicios, a veces quedan restos de vivencias pasadas que uno ha de solucionar para que no se conviertan en anclas del presente.

      La libertad de expresión es un hecho, cada cual puede decir lo que quiera, montar historias, opinar…Otra cosa es que “eso” me identifique, sea verdad o marque mis días. No voy a dejar que eso suceda, como te dije, soy algo más que mis pensamientos o los de cualquiera que escriba.

      Gracias por tus palabras, siempre tan cercanas.

      Un abrazo enorme.

  2. No me canso de decirlo: todos guardamos fantasmas en el armario. Y a veces se escapan y provocan pesadillas, claro, pero es cuestión de poco tiempo conseguir volver a guardarlos bajo llave.

Te escucho...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s