2015: El tiempo. Todo. Locura.

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El tiempo ¿quien no piensa en el tiempo?…el que rozamos con los dedos, el que se fue y el que está por venir. Ese personaje invisible que nos roba segundos mientras con aire canalla se nos escapa entre las manos. Tal vez deberíamos asomarnos menos al precipicio del antes y del por venir y tan solo centrarnos en el instante. Exacto, saborear el instante. Es algo que siempre he sabido hacer bien y que ultimamente, he olvidado.  Tiempo, si, si…me refiero a tí, quiero que sepas que no vas a detenerme más con tus miedos, la incertidumbre y los recuerdos del pasado, que elijo a partir de ahora que tu música de tic tac indomable me sorprenda bailando, que no voy a pensarte más como acecho, duda o incertidumbre…que ya vale de querer controlar lo incontrolable. Eres tiempo, eres invisible…pero estás porque yo elijo centrarme en tu presencia. Tu presencia indigesta tal vez, porque no sé lo que harás mañana ni puedo borrar lo que hiciste ayer. En cambio si puedo disfrutarte hoy. Y a eso me aferro sabiendo que me esperan mis sueños: pequeños retales sinceros. Míos son y de nadie más.

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El todo, ese todo ansioso es nuestra identidad egoísta. Todos queremos todo.Hoy, ayer y siempre. Y en ese quererlo todo, a veces se nos pierde todo. Me refiero a todo lo que somos. Es por eso que habitualmente tenemos que detenernos a recoger todos los cristales rotos que nos quedaron, desechar los que fallaron y volver a recomponer nuestra figura. Así, sin más. Todo acaba y todo empieza para volver a ser todo y luego nada y así en un bucle reconstructivo inmenso. Yo imagino El todo como una roca enorme que nosotros tenemos que esculpir. Esculpir es quitar lo que sobra a la fuerza. Realmente todo no es necesario para ser feliz, pues llevaríamos una mochila llena de lastres y no disfrutaríamos de los paisajes, ni  las gentes, ni los mañanas. Imaginaos lo que eso pesa. Todos queremos todo, pero ese todo tan solo se reduce a una cosa vital: sentirnos queridos y que nos quieran. Ese es el sentido máximo y a la vez mínimo del todo, cuya esencia todos queremos alcanzar.

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Y vale…es fácil todo lo que he dicho. Las instrucciones para vivir mejor todos nos las sabemos de memoria. Hacerlo es otra trampa más maliciosa. Hasta el tiempo se sabe nuestras arrugas de memoria y juega a trazarnos nuevos recorridos con los que recelarnos. Sin querer, lo hacemos, caemos en lo fácil…vamos olvidando nuestra compañera más asimétrica, la silenciamos a menudo: la locura, esa funesta olvidada en el baúl de las derrotas, porque pareciera cosa de niños o adolescentes que se atreven como nadie a vivir regidos en sus brío de primera vez. Y nos creemos más que ellos desde el rictus que nos otorga la experiencia, como si eso fuera un billete de éxito. La locura es salirse de las vías, un tren estrellándose contra la tristeza y la rutina, el guiño a la imperfección que a todos nos caracteriza. Y se puede estar loco de muchas formas, no lo dudéis…buenas y (no diré malas) sino tremendas. Pero la básica, la que yo entiendo para vivir bien, consiste tan solo en no domesticarse a uno mismo, hacer brillar lo espontaneo a través del cambio, despeinar a la costumbre y quizás- tan solo- seguir adelante haciéndote cosquillas con los problemas.

El tiempo. Todo. Locura. Tal vez el tiempo no lo cure todo, no le dejemos esa tarea tan ardua,… a fin de cuentas es intangible. Puede que nos desentendamos del esfuerzo, nos acoplemos a la magnética debilidad, dejemos pasar el reloj y por ende, la vida. ¡El tiempo no es magia!.

Seamos nosotros los que construyamos de nuevo el todo, el tiempo y la locura. Porque, no lo dudes un segundo, todo tiempo puede ser una locura.

 

 

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6 comentarios en “2015: El tiempo. Todo. Locura.

  1. En realidad no es el tiempo el que cura todo. Somos nosotros quienes nos curamos. Y, como dices, recogemos nuestros pedacitos, los pegamos como podemos y para adelante, que para eso hemos venido. Un besote!!!

    1. El tiempo nos acompaña indefectiblemente pero son las personas las que a través de la aceptación asimilan los recuerdos. Que tarden más o menos tiempo o que no terminen de aceptarlo nunca eso depende de cada una.

      Besos Eva!

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