Archivos Mensuales: agosto 2014

… Y VINIERON AL MUNDO.

la foto (9)

Un miércoles cualquiera llega. Y con este: la hora y el momento. Todo sucede casi sin esperarlo, casi sin sufrimiento, mejor de lo que nunca hubimos imaginado, casi como en un sueño. El resto del mundo, los libros, los dires y diretes aseguraban que aquello sería duro, doloroso, terrible…pero lo cierto es que -casi- ni nos enteramos.

Nos levantamos un 6 de agosto para hacer visita rutinaria a monitores, pensando que aún nos quedaría mucho para llegar a meta o que nos volverían a mandar para casa pero ¡¡¡estabamos tan cerca!!!. Teníamos  doplexx ese día y allí nos atendió un ginecologo super majo que ya nos anticipó que uno de vosotros no seguiría creciendo y que era una tontería seguir prolongando lo que ya estaba a termino. Lo vimos bien, habiamos llegado valientemente a la semana 37 pero aún faltaba determinar lo que nos dijeran en monitores para decidir finalmente que día me lo provocarían. Lo que no imaginabamos es que llegaríamos a consulta  y despues de hacerme un tacto vieran que ya había dilatado casi 5 cm… estaba poninendome de parto ¡¡¡y sin enterarme!!!. Entonces llegaron las prisas y el ingreso fue espontáneo. Me llevaron directamente a paritorio pero las salas de dilatación estaban a tope, había en ese momento 17 mujeres dando a luz y entre ellas dos de parto múltiple como yo. Así que me subieron a planta para esperar un hueco. Pudo pasar algo asi como una hora y media en la que yo notaba contracciones cada vez más seguidas pero sin dolor…si aquello era dilatar, yo desde luego lo esperaba de otra forma.

Por fin vinieron y me transladaron  a partos. Mi cuñada, enfermera, iba acompañandome en todo momento.

Recuerdo los pasillos atascados de batas blancas, medicos, enfermeras, matronas…cuando la ví aparecer entre la mulitud, aquella cara me era conocida, era la rubia…una tipa  que me había hecho una Insemincación en la SS en Reproducción Asistida, con la que tuve una experiencia horrorosa, de las peores cosas que recuerdo de mi etapa de infertilidad. Estaba allí, trabajando aquella puñetera tarde. Me puse blanca al verla y mi cuñada lo notó, ya se lo expliqué y juntas estuvimos hablando un ratito de la necesidad de relajarse ante tal presencia, que me despertaba terribles recuerdos.

Nos colocaron en sala de dilatación cuando llegó( precisamente ella) para hacerme el tacto y ver lo que había dilatado, quería mirar para otro lado, no recordar lo vivido, que nada ni nadie estropease mi momento, asi que respiré y me dejé hacer… cuando  concluyó dijo: 7 cm!! ¿no te duele?.- me preguntó. Me molesta un poco, pero nada insoportable.- le respondí.

 No sé si me reconoció, me dió la sensación de que sí, aunque no podría asegurarlo teniendo en cuenta que vería a cientos de mujeres a lo largo del año. Le recordé que quería ponerme la epidural y me dijo que iba a avisar al anestesista. Las contracciones seguían y seguían y mi cuñada alucinando conmigo porque seguían sin dolerme.  Accedí a la anestesia aconsejada por la ginecologa de monitores que me dijo: “No te lo pienses y aunque dilates fácil, póntela. Que yo ya soy vieja y se como van estos partos gemelares y al final te meten mucha mano. Lo agradecerás, ya verás.”.  Despues me dijo que se pasaría a verme al día siguiente con mis dos niños para ver como había ido todo, detalle que me gustó bastante porque al final lo cumplió.

En breve, vino la anestesista, me puso la famosa inyección y empecé a sentirme drogada de cintura hacia abajo…un gustirrinín muy bueno, hubo un momento en que hasta me dió sueño. Mi cuñada, el peli y todos los que pasaban por allí estaban perplejos…charlabamos tan contentos viendo en el movil la colección de vestidos de novia para mi cuñada que se casa el año próximo. Se  pasó la tarde volando, a los demas se les hacían las horas enormes y a mí se me escurrieron entre los dedos. Se que cuando lo cuento, es difícil de creer, pero fue así.

Solo recuerdo tener mucha, mucha, mucha sed y no poder beber, me iban dando unos palillos refrescantes con sabor a limón muy ricos. En breve llegaron a ponerme oxitocina y romperme la bolsa. Pero ya, a estas alturas, la flamante epidural me hacía no sentir nada.

El resto lo recuerdo  a ráfagas como uno de los capítulos más emocionantes de mi vida. Todos hablando por el movil, yo temblando al ver que se acercaba el momento,  mi familia al otro lado en sala de espera muertos de nervios, los ginecologos acudiendo en masa a mi sala y llevandome hasta quirófano rapidamente porque el primer bebe estaba ya casi fuera,  la cara de decepción de mi marido cuando no lo dejaron entrar, mi cuñada diciendome que no pasaría nada que ella estaría y  no se despegaría de mi lado.  

El caso es que -a pesar de ser parto natural- me colocaron en quirofano por amplitud y disponiblidad de recursos. Ese día pude contar unas 16 personas alrededor, asistiendo mi parto. Y él no pudo estar.

Llegados hasta aquí, el resto sucedió rápido, no lo habría imaginado así ni en mis mejores sueños. Victor nació a las 22:15 del 6 de agosto tras cuatro o cinco pujas y cuando me lo pusieron en mi vientre aún caliente, blanco y ensangrentado se paró el mundo para mí. Fue el momento más especial de mi vida. Diez minutos despues apareció Julio entre llantos  despues de utilizar una ventosa que consiguió bajarlo…pobrecillo mío!…….y de nuevo aquel minuto me hizo sentir la mujer más feliz de la Tierra. Lloraba a su par, al ver que por fin tenía entre mis brazos lo que tanto me había costado.

Se los llevaron a examinar al pediatra que determinaría si iban a necesitar incubadora o no y posteriormente al papá y toda la familia. Mis zipi y zape estaban fenomenales: el rubio-pelirrojo pesó 2300 y el moreno 2450,. Todos tuvieron palabras amables conmigo, me felicitaban por haberlo hecho tan bien, las chicas bromeaban diciendo lo a gusto que me había quedado sin tremendo barrigón, que los críos eran dos bombones, que iban a cosermelo para ponermelo bonito…jajaj, si, por favor!- les dije.

… No puedo recordar nada feo de aquel día, hasta la rubia lo hizo bien conmigo a pesar de los pesares……pero yo me desquité al más puro estilo “sinquererperoahítelodejo” … Resulta que cuando salió una placenta, (no se como) tiraron y tiraron y salieron las dos a la vez escupidas directamente hacia ella a velocidad de “jummmmmm” poniendola perdida de sangre…hasta tuvo que ir a cambiarse.  Mi cuñada y yo despues reíamos recordando tremenda casualidad.

Todos se despidieron y no tardaron en llevarme a la sala de recuperación en donde estaban mis dos kekos  al lado de toda mi familia. ¡¡¡Eran guapísimos!!!!…Fue un momento que jamás olvidaré, un instante que se quedó grabado -para siempre- en mi retina.

Julio estaba llorando y al colocármelo entre los brazos dejo de hacerlo, Victor miraba el mundo con ganas de aprender. Aquel día supe que había merecido la pena todo. Y que todo lo malo, se olvida. 

Despues llegarían el postparto, los puntos y la terrible anemia que me tiene bastante flojilla en estos días, pero cuando los miro a la cara- esas caritas de ángeles- se me enciende la sonrisa. Estamos conociendonos y saboreándonos…¡¡por fin!!.

la foto (6)

 

*** Seguiré contando. Os voy leyendo aunque en silencio.

Un beso enorme a tod@s..

Volveré pronto.

 

la foto (8) la foto (10)

 

ANTES DE. De mis últimos pasos…

la foto (4)

El sol entre nubes:  estrellas.

Un pajaro gordito. La luna estrenando sonrisa.

Vida nueva, asoma, rincones de ilusión por estrenar.

Azules, ruedas, carro…cielos!!.

 

Dos mini koalas, una mini bañera, una maxi cesta,  mini enseres, mini perchas.

Vosotros, Él, Yo.

Espirales blancas en prados verdes, tacto suave, caricias.

Olores, etiquetas, colores, sabores.

Estais en mí como yo en vosotros.

Ando, paro,…paro…sueño….respiro…aliento…llego.

Subo, bajo, duermo, río…os llamo y sin embargo…

¡¡y sin embargo!!

sigo sin veros.

Siento, percibo, me dejo ir…  sensaciones por estrenar,

dolor extraño, contracción, uno, dos, espacio , cuento…

No es tiempo aún. No llega, sudor, calor, sueño, insomnio.

Vivo a descansos, a rachas, a bocanadas,

buceo y respiro,

percibo y brillo,

y se acaba esta etapa, tan corta como eterna.

Monitores, sonidos, corazón,

mujeres de bata blanca, revisión,

dolor aceptado, tacto sin tacto, dilatación inesperada,

2 cm, cuello blando, preparado,

saberos a salvo…cerca muy cerca,

pero indecisos.

Vuelta a casa, parto inminente,

dolor, dolor, dolor…

falsa alarma, contradicción…

Sois asustadizos, como yo…

o pillines, como él…

Aquí os espero -entre dudas-  ¿esta noche?, ¿mañana?

 SIEMPRE.

la foto (5)