Archivos Mensuales: noviembre 2012

DOLOR EN MI 2ª iA

Ya estoy de nuevo por aquí. Al final mis folículos crecieron durante el pasado fin de semana y en tan solo tres días estaban estupendos. El lunes tuve la ecografía y el doctor me dijo que para el miércoles ya podíamos hacer la inseminación. Me puse muy contenta, de verdad no creí que en tan poco tiempo aparecieran 3 folículos de tan buen tamaño: dos en el ovario derecho de 17 y 15 y uno en el izquierdo de 14. Estaba incrédula y me fui muy ilusionada para casa. Esa misma noche me pinché el Ovitrelle y ya a esperar el gran día.

Ayer fue el gran día: no lo olvidaré nunca. Estabamos muy ilusionados, con energías renovadas y con la certeza de que ya conocíamos todo el proceso de IA. Se habían ido los nervios de la primera vez, yo estaba pletórica, mi chico decía que incluso tenía “pavo”, el estaba un poco más nervioso pero esperamos en la sala de espera hasta que nos tocó entrar. Esta vez había una nueva médica con la cual solo había tratado una vez para hacerme una revisión del quiste, pero era muy joven. Debía ser una ginecóloga recién salida de la carrera. Me puso el espéculo y recuerdo que pensé: “mira que delicada, apenas me dolió”. Luego se dispuso a meter la cánula y de pronto sentí un pinchazo a la altura del útero, me encogí y la doctora, junto con la enfermera, me empezaron a regañar diciéndome que no hiciera eso…pero yo no podía evitarlo, me dolía muchísimo, sentía el tubito dentro de mí viajando sin encontrar el lugar……..pufffff, de nuevo volvió a dirigir la canula y otra vez me volvió a pinchar, la doctora empezó a regañarme diciendome que iba a estropearlo todo, que le iba a sacar la jeringa,……..vamos me trató como una autentica mierda, ¿cómo sí yo quisiera contraerme?, era un acto reflejo de mi cuerpo ante el dolor. Me sentí humillada, e incomprendida. Mi chico me observaba desde la silla de al lado con ojos de quien está presenciando lo increíble. En cuanto terminaron ambas: médica y enfermera me dijeron dos palabras “mucha suerte” y se fueron rápidamente. Como si verdad lo sintieran, era parte del protocolo diario y rutinario. Allí me quedé yo, con las piernas abiertas y con las lágrimas en los ojos. No podía creer todo lo que me había pasado. Me dolía mis entrañas, en la anterior IA no me dolió nada. Es cierto que me la hizo otro doctor bastante más viejo y más profesional, no me puedo creer que lo esté echando de menos.

Despues de 10 min de reposo, me fuí de allí humillada y consternada. Puedo entender que me doliera, quizas tuviera el cuello mas estrecho que antes o estuviera más hinchada….pero lo que jamás entenderé es como me trató aquella tipa. !Vaya sinverguenza!. Hay personas que no sirven para desempeñar sus trabajos y estoy segura que esta mujer no sirve para esto. Creo que debes tener un poco de delicadeza visto que estás tratando con un órgano sumamente delicado,  pero sobretodo no me puedes tratar como un animal. Soy persona por encima de todo y ayer esta mujer consiguió destrozarme por fuera y por dentro. Algo increíble, sí señor, con una simple cánula. Evidentemente poco después comencé a sangrar: esta vez no era sangre rosada como en la anterior IA, sino sangre bien roja. Casi no podía andar, me dolía  bastante. Esto no es muy normal,  no quiero que las personas que lean esto se asusten la IA apenas duele, pero algo ocurrió ayer que lo transformó todo: ¿incompetencia médica?.

Despues de aquel episodio, hoy amanecí mucho mejor, aún tengo un punto a la altura del útero que no para de dolerme pero ya levemente. Debe ser donde me pinchó la cánula. !!Vaya tía bruta!!. Supongo que debo olvidar ésto cuanto antes y quitarme toda la tristeza y mal rollo que me dejó tras de sí este episodio.

Ayer mi chico me dijo algo tan sincero que me dolió en lo más profundo de mi corazón: “Cuando quieras dejamos todo ésto” “No quiero verte como te he visto hoy en aquella camilla”. Recuerdo que en aquel instante me hubiera gustado mandarlo todo al carajo y darle la razón a mi chico, pero hoy he cambiado mi punto de vista. No puedo achantarme ante la actitud de una médica inexperta, que poco entiende de la sensibilidad y el trato a los pacientes. Yo me merezco otra cosa, he recorrido ya parte de mi camino y no voy a desistir ahora por culpa de este chance. Las cosas tienen que pasar y quien sabe a lo mejor la bruta esta me ha colocado los espermatozoides tan cerca del óvulo que realmente me ha dejado embarazada. Tengo que recobrar mi ilusión, ayer me la arrebataron, pero hoy ha vuelto a acompañarme. Por lo pronto, este finde nos vamos a dar un gustillo al cuerpo: vamos a coger el coche y nos vamos a ir a La Alpujarra granadina, a relajarnos y a olvidarnos de todo. Ojalá la naturaleza nos de  mucho oxígeno cargado de buenos presagios.

La naturaleza es una interpretación transitoria que el hombre ha dado a lo que encuentra frente a sí en su vida.

¿DONDE ESTÁN MIS FOLÍCULOS?

Ayer estuvimos en el hospital. Teníamos una ecografía para ver si mis folículos habían evolucionado adecuadamente. Yo estaba ansiosa, quería  saber si mis ovarios habían respondido tan bien como en la 1ª IA. Cuando te sometes a tratamiento, necesitas comprobar que tu cuerpo te responde y que todas las hormonas que te estas inyectando dan su fruto. Pero como dice ese personaje de moda : “Zas en toda la boca!!!”…Resulta que en la ecografía habia 0 folículos.

El doctor estuvo un rato moviendo el chisme para un lado y  otro, solo decía: “pues no veo ninguno” y seguía moviendo: “¿Tienes ganas de hacer pis?”- me preguntó……Sí, ¿eso tambien se ve ahí?- pregunté sorprendida. Terminé la exploración bastante decepcionada, ” y ahora, ¿qué?”. El doctor Maldonado me tranquilizó diciéndome que llevaba tan solo 4 días pinchandome cuando en la anterior IA me hicieron este control con 6 días de pinchazos. Además el quiste estaba reabsorviéndose, practicamente había desaparecido ya, sin embargo había ocasionado que mis ovarios arrancaran más tarde de la cuenta. Me insistió que no me preocupase, que lo normal son dos controles ecográficos y volvió a citarme para el Lunes, 5 de noviembre. El caso es que a pesar de todo estoy bastante preocupada. No paro de pensar que pasará en el proximo control, si estarán o no esos dichosos folículos…¿Dónde estáis? !!Despertad, malditos!!.

Me gustaría ser más positiva y creer en las palabras de un profesional, despues de todo este tipo habrá conocido mil y una historias y sabe de lo que habla. Debo tener FE y esperar al lunes. Mientras tanto sigo con Gonal, no me han aumentado la dosis y eso es buena señal, después de todo. Lo  único que pasa es que el ciclo anterior produje 4 folículos y este ninguno…….¿podría tener un termino medio, no?. !!Pues no!!!

En algún sitio en internet leí que en la inseminación al contrario que en la fecundación in vitro es mucho mejor ir con uno o dos folículos que con más. Hoy quiero aferrarme a esto y confiar en mi cuerpo por encima de todo. !!Qué difícil es este camino!!.  Estoy pasando el finde regular. Ayer tuve que visitar una tienda de bebés sin más remedio, sabe Dios que era lo último que me apetecía hacer, pero tenía que hacerlo. Hace más de un mes dió a luz una gran amiga mía. Este es su segundo hijo, pero aún no hemos ido a verlo. Ayer sin más remedio tuve que ir a comprarle una tarjeta regalo para comprar en esta tienda ropita o lo que necesite. Ya estoy harta de hacer regalos y comprar conjuntitos de ropa a hijos que no son míos. Lo siento, se me hace muy cuesta arriba. No sé porque esas vestimentas infantiles, activan en mí una sensibilidad desconocida. Así que esta vez pensé en comprar una tarjeta y meterle dinero… me parece más práctico para mi amiga y mejor para mí. Tengo que hacerme la vida más cómoda de lo que la sociedad me la presenta. Le metí 50 euros a la tarjeta, y yo pensé que eso era llegar y pegar…….pero no!!! Metieron la tarjeta en un sobrecito, luego a su vez en una caja, me preguntaron si era niño o niña, escogieron el lazo decorativo con su correspondiente color azul, lo rizaron, lo metieron en una bolsa, pagué y me fuí…….!!Cuanta parafernalia, por Dios!! Evidentemente, todo este proceso me llevó 10 minutos viendo a niños pulular alrededor mía, trajecitos de bebé por todos lados….¿qué tendrán esos trapos, joder?. Salí de la tienda echando chispas, me acompañaban mi madre y mi hermana y rapidamente notaron mi malestar. Mi impresión era que me acababa de gastar 50 euros en un bebé que no era mío. Esa realidad para mí fue desoladora. !!Cuanto me hubiera gustado ir a esa tienda a comprar cositas para mi pequeñ@!!…

Después de algo así, quien está a tu lado intenta animarte, restarle importancia, pero tú ya estás en otra onda. No quieres que te hablen, lo único que deseas es llorar. Pero no lo hice. Por lo menos no como me hubiera gustado. No quiero que piensen tonterías. Mi madre se preocupa demasiado por mí en este sentido. Cuando era adolescente atravesé una depresión y sé que no lo ha olvidado. Yo tampoco lo he hecho,  pero si algo sé es que no volveré a caer en lo mismo. Tengo muchas ganas de tener un hijo, Dios lo sabe,  pero lo primero de todo soy yo y mi salud. Sin eso, dificilmente podría ofrecerle calidad de vida a otro ser. Estoy segura de que no volveré a caer en algo así simplemente porque sufrí demasiado. Además tengo a mi lado a una persona excepcional, que jamás permitiría que eso me ocurriese. Pocas veces pienso que tengo más suerte de la que creo tener. Pero en esas escasas ocasiones siempre me digo: “No valoras lo que tienes”, “Tienes que aprender a apreciarlo más”.

El día de los Santos cenamos en casa de la familia de mi marido y su tía me dijo algo que realmente me hizo reflexionar: “Pocas veces sabemos si lo que deseamos realmente es lo mejor para nosotros”. Ella habla desde la voz de la experiencia que le ha ofrecido la vida. Tuvo una sola hija la cual enfermó en la esquizofrenia siendo adolescente. Durante años vivió (si se puede decir a aquello vivir) para su hija, encerrada en su casa para cuidarla. ¿Era realmente esa la idea que ella tenía de ser madre?, no lo creo, pero el destino le presentó esta realidad, a la cual tuvo que hacer frente. ¿Qué sabemos si lo que queremos nos traerá  tanta felicidad como imaginamos?.

Aún así debo seguir al pie del cañón, luchando por tí a pesar de todo. Sé que algún día leerás esto y podrás valorar lo que te deseabamos y lo que nos costó traerte al mundo. Sólo tengo que aprender a disfrutar más mi día a día, a apreciar las pequeñas grandes cosas que me rodean. Un día no muy lejano estarás entre nosotros, y nos reiremos de todo esto.